Con los mandatarios Insaurralde y Nardini acomodados en el gabinete, el gobernador de la provincia de Buenos Aires afina detalles para la campaña electoral, pensando en las generales del domingo 14 de noviembre.
“Reforzamos la presencia de intendentes en el gobierno provincial para que cada una de las necesidades encuentre una respuesta, ya que es una provincia muy heterogéneo”, así explicó Axel Kicllof las modificaciones efectuadas en su gabinete, en donde tuvo que sacrificar a su máximo hombre de confianza, Carlos Bianco.
Dichos cambios fueron efecto de un pedido que no puede ser objetable: el de Cristina Kirchner. Así lo entiende el peronista republicano, Miguel Ángel Pichetto: «A Axel Kicillof le intervinieron el Gobierno», declaró el domingo y sumó: «El verdadero perdedor de las elecciones y pasó agachado».
Cerca del gobernador ni corroboran ni refutan tal premisa. Lo cierto es que irá por su versión 2.0 de gestión e intentará revertir la dura derrota de las PASO en la madre de todas las batallas. Seguramente se verá a un Axel Kicillof diferente al de antes del 12 de septiembre: volverá a la ruta, mantendrá reuniones con sectores productivos, habrá mítines militantes y anuncios en positivo; tratando de olvidar una performance que impactó directamente en su ánimo e imagen.
También realizamos la entrega de medallas a las y los jóvenes del municipio que superaron la etapa regional de los Juegos Bonaerenses.
#OrgulloBonaerense pic.twitter.com/4eGAblCSf9— Axel Kicillof (@Kicillofok) October 4, 2021
Si bien Bianco seguirá teniendo un rol bastante activo como jefe de Asesores, las incorporaciones de los intendentes Martín Insaurralde (Jefatura de Gabinete) y Leonardo Nardini (Ministro de Infraestructura) parecen tener un claro objetivo: más territorialidad, mayor músculo político y contener la propia tropa en el conurbano.
Este último punto se volvió crucial para el gobierno bonaerense, ya que son públicos los descontentos de algunos mandatarios como Ariel Sujarchuck de Escobar y Fernando Espinoza de la populosa Matanza. Para esto, encabezada por Insaurralde y Nardini, habrá una reeditada mesa de campaña los días lunes, que buscará sostener la unidad y calmar los malestares.
El flamante ministro de infraestructura tendrá una labor que se centrará en su conocida primera sección electoral, allí donde es jefe comunal con licencia y donde el Frente de Todos perdió por paliza. Nardini no solo será una de las cabezas para pensar la campaña y como hacer territorio en esa región, sino se pondrá al hombro la tarea de contener a los intendentes enojados por la derrota electoral, que están convencidos que fue por una coyuntura que excluye a sus gestiones municipales, cómo es el caso de Sujarchuk.
Gracias @ArielSujarchuk por la invitación a la inauguración de la Fiesta Nacional de la Flor 2021 en #Escobar.
Una celebración que destaca el trabajo de floricultores/as y convoca a los y las bonaerenses a esta fiesta abierta al público del país entero. pic.twitter.com/8iyRzVcqMo
— Leo Nardini (@Nardini_Leo) October 2, 2021
En paralelo habrá que ver cómo queda parado Kicillof. Al gobernador no pararon de lloverle críticas puertas adentro después de las PASO: “Axel no sabe gobernar”, fue la más tajante y escuchada. Se le cuestionó su falta de tacto con los intendentes, el desprecio implícito y la verborragia que lo domina: «No se le entiende, parece que habla en chino», se quejan varios mandatarios.
Las recorridas para cambiar esta imagen involucran reuniones con sectores productivos como el campo, la industria, las pymes, mipymes, artísticos, de servicios, y todos acompañados por alguna actividad militante y la participación del intendente o intendenta del distrito.
En rigor, el aparato proselitistas del oficialismo en la Provincia parece haber salido del taller y estar casi listo, con sus respectivos cambios, para encarar la campaña rumbo a las generales. Allí se plasma un interrogante: ¿Qué rol ocuparán Máximo y Cristina?
Por parte de la vicepresidenta se comprende que seguramente se la verá en varios anuncios de Gobierno, tal como lo hizo antes del 12 de septiembre. La ex presidenta goza de un atributo único en el esquema del gobierno bonaerense: no se le objeta nada, lo que pide se concreta.
En tanto, al presidente del bloque del FdT en Diputados se lo vio más amable con los intendentes en los últimos días. Según cuentan allegados del principal referente de la Cámpora está conforme con las incorporaciones de Insaurralde y Nardini. Está claro: será parte de manejar el aparato proselitista recién salido del taller; aún resta saber de qué manera.
