Los diputados recibieron al ministro de Economía Alejandro Arlía y a la ministra de Infraestructura Cristina Álvarez Rodríguez y continuarán las reuniones con otros funcionarios a lo largo de la semana. El oficialismo busca lograr un consenso. “Lo importante es el diálogo” destacó el titular de la Cámara Baja, Horacio González.
En el día de hoy se iniciaron las reuniones que en las próximas semanas irán realizando los diputados de todas las bancadas junto con los ministros del gabinete provincial, con el objetivo de discutir y consensuar el Presupuesto 2010 que hace unos diez días ingresó en la Legislatura.
Este mediodía fue el turno del ministro de Economía Alejandro Arlía y la ministra de Infraestructura Cristina Álvarez Rodríguez. El miércoles los legisladores se reunirán con los titulares de Seguridad y Justicia, Carlos Stornelli y Ricardo Casal, y el jueves con el ministro de Educación Mario Oporto y el de Desarrollo Social Baldomero Álvarez de Olivera.
En la reunión de hoy, tanto Álvarez Rodríguez como Arlía se mostraron optimistas con las perspectivas de la provincia de cara al año próximo. Si bien está previsto un déficit de más de 10 mil millones de pesos el ministro de Economía confía en que “el exceso de liquidez financiera” que hay en el mundo facilite la obtención de recursos para la provincia.
“Después del déficit fiscal de Estados Unidos, que es récord desde 1945, lo que sobra en el mundo es liquidez”, expresó Arlía y agregó “hay más billetes en el mundo de los que están en condiciones de absorber las economías de los países desarrollados, por lo cual las condiciones de financiamiento son más que sobradas”.
Además, el funcionario desdramatizó las protestas de los empleados estatales tildándolos de “reclamos sectoriales” aunque reconoció que para algunos las mejoras laborales “han sido insuficientes”. Sin embargo, confió en que “hay buena voluntad para un diálogo a futuro” y si bien confirmó que el Presupuesto 2010 no contempla la pauta salarial, esto se debe a la intención de no “desvirtuar la discusión” sobre el tema. En este sentido agregó que desde el gobierno están dispuestos “a escuchar a los representantes de los trabajadores e iniciar negociaciones en materia de pauta salarial”.
Por su parte Álvarez Rodríguez señaló que el proyecto “tiene las mismas características que el presupuesto del año anterior” y que en su cartera “las obras se van a centrar en una prioridad del gobernador Daniel Scioli que tiene que ver con el tema de saneamiento, agua y cloacas, pero también en los temas viales”.
Además la funcionaria enfatizó que el monto destinado a Infraestructura “no es menor que el actual” y precisó que ascenderá a unos 2.290 millones de pesos –el de este año es de 2200 millones-; y que habrá prestamos del Banco Mundial para “garantizar su ejecución”.
El presidente de la Cámara de Diputados Horacio González, quien auspició de anfitrión –las reuniones se realizarán en su residencia- destacó la importancia del diálogo y confió en llegar a un presupuesto consensuado.
“Nada mejor que trabajar articuladamente con el Ejecutivo y con todos los bloques que componen esta Legislatura para alcanzar la mejor ley de presupuesto y lo más consensuada posible, teniendo en claro cuál es la real situación económico-financiera de la Provincia”, sostuvo.
Además el diputado adelantó que en los próximos días esperaban tener “un panorama detallado del presupuesto para que cada uno de los diputados pueda ir a sus regiones y puedan explicar cómo se va lo va a aplicar en cada una ellas”.
EL “PERDÓN” A LAS COMUNAS, UN AS EN LA MANGA
La aprobación del Presupuesto ingresado hace poco más de una semana en la Legislatura bonaerense, que asciende a algo más de 65000 millones de pesos con una necesidad de financiamiento calculada en 10.700 millones, es sin dudas un hecho que desvela al gobierno de Daniel Scioli.
Para poder aprobarla necesita construir un mínimo de consenso, sobre todo en la Cámara Baja provincial donde, con la salida de Emilio Monzó del bloque oficialista, perdió la mayoría automática. Es por ello que en el proyecto ingresado en la Legislatura se incluyó una serie de artículos que van en auxilio de los intendentes bonaerenses y sus déficit financieros y, al mismo tiempo buscan “seducirlos” para que den el visto bueno a la iniciativa.
Dichas medidas incluyen una especie de “perdón” del gobierno provincial al déficit que las comunas acumularon a lo largo de este año. De esta manera la administración bonaerense autorizaría al Tribunal de Cuentas a suspender las multas o sanciones previstas para aquellos municipios que terminen el año con deuda o que hayan utilizado fondos reservados para otros gastos, algo que está penado por la legislación actual.
Además, permitiría al Poder Ejecutivo reestructurar deudas que mantienen los municipios con la Provincia y acordar diversos tipos de soluciones como refinanciaciones, quitas, esperas o remisión de intereses, por ejemplo.
De esta manera el gobierno de Scioli busca obtener el consenso de los intendentes más endeudados para que presionen a los legisladores que responden a ellos a fin de aprobar la nueva ley de leyes.
Por Laura Elisandro
