El piloto argentino valoró su evolución en Alpine tras rozar los puntos en Zandvoort y espera que Monza sea el escenario de su despegue definitivo.
Franco Colapinto atraviesa un momento de crecimiento dentro de la Fórmula 1 y lo reflejó en la conferencia previa al Gran Premio de Italia. El piloto argentino, que estuvo muy cerca de sumar sus primeros puntos en la categoría durante la carrera en Zandvoort, se mostró ilusionado con lo que puede lograr en Monza, un trazado que ya conoce.
“Fue un fin de semana positivo y me quedo con la manera en la que trabajamos como equipo. Estuvimos a nada de entrar en los puntos y eso nos motiva mucho para lo que viene”, remarcó Colapinto, en referencia a lo ocurrido en los Países Bajos.
La confianza, que hasta hace unos meses parecía un desafío, hoy empieza a consolidarse: “Estoy comenzando a recuperar las sensaciones que tuve el año pasado y siento que tengo más control sobre el coche”.
El argentino valoró también el apoyo constante del equipo técnico de Alpine, al que definió como clave en su evolución: “Los ingenieros me ayudan un montón. Falta trabajo, porque Monza es un circuito exigente con tantas rectas, pero cada vez estoy más cómodo con el auto”.
