La balanza de comercio vuelve a encontrar niveles alentadores gracias al gran impacto de diferentes comodities en el consumo extranjero, como el caso del maíz, los cereales, aceites y en menor escala, la soja.
En épocas donde el Banco Central requiere de una fuerte inyección de dólares en sus reservas, la industria del agro colaboró en de gran manera para que esto suceda gracias a la gran expansión en el mercado internacional de diversos commodities.
No sólo hubo una suba en cuanto a la elevada comercialización de la materia prima total comercializada, sino que también se registró un récord de las cosechas en 38,7 millones de hectareas sembradas en el país.
Desde el año 2013 que no se alcanzaban cifras tan elevadas en el rubro de las exportaciones. Según la Bolsa de Comerio de Rosario (BCR), se vendieron 35.339 millones llegando a elevarse en un 28,3% más que en el primer semestre del año año pasado. Este dato generó un gran impacto positivo en la balanza comercial, logrando incrementar las importaciones en un 48,6% durante los primeros seis meses de este año (USD 25.599 millones).

Dentro de los dos rubros de mayor participación en el mercado exterior, se puede destacar el de los subproductos de alimentos relacionado al reino vegetal de cereales, que alcanzó a registrar 7504 millones de dólares. Mientras que la producción de grasas y aceites, el superavit comercial llegó a 4344 millones de dólares. A pesar de contar con un escenario donde las retenciones se encuentran alrededor del 33%, los productores igualmente se muestran incentivados a la hora de vender sus cosechas al mercado internacional. Se estima el crecimiento sostenido de ingreso de divisas gracias a la siembra en lo que resta de este año y el próximo, en caso de que el clima acompañe y colabore con la cosecha: «Se espera un nuevo récord de campaña gruesa, es especial de maíz y sorgo», comentó el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Jorge Solmi.
Un actor fundamental en el comercio marítimo tanto en el mercado local como en el Sudamericano, es el Río Paraná. Durante gran parte del mes pasado, su estrepitosa bajada de caudal ocasionó un gran aumento de los costos logísticos de los buques transportadores de mercadería ya que las embarcaciones no pueden salir de los puertos desde Rosario.
A pesar de dichos costos presentados, la balanza por el momento se sigue encontrando en niveles positivos, logrando de esta forma superar el deficit en materia de importación de insumos de electricidad, maquinaria y productos químicos a comparación del año anterior.
