El edil opositor difundió una carta abierta donde afirma que el oficialismo le hizo una propuesta para ser “el Plan B de Gustavo Posse”. De visita en La Noticia Web Radio expresó que “el possismo no tiene experiencia para confrontar políticamente” y desechó cualquier posibilidad de acuerdo. Sus detractactores creen que "Chama" miente y está sencillamente "loco"
En cada frase Pablo Chamatrópulos deja abierta una polémica. El edil opositor difundió una carta donde afirma que rechazó una propuesta del oficialismo de ser candidato condicionado a Intendente, con la promesa de dejar su cargo si Gustavo Posse no llegaba a buen puerto en una virtual aventura electoral bonaerense.
De visita en La Noticia Web Radio, por FM Simphony, Chamatrópulos explicó los detalles de esta carta y sus fundamentos para rechazar la sorpresiva propuesta. No quiso dar nombres de los intermediarios que acercaron el convite y expresó que no será el Plan B de Gustavo Posse. Además, luego de realizar sus tradicionales timbreadas por la calle Rolón, informó sobre los pormenores de la causa que inició contra el cuerpo de taquígrafos del Concejo Deliberante. Una charla imperdible.
¿Cómo lo reciben los vecinos cuando les toca timbre?
Muy bien. La gente se sorprende. Muchos me refieren que era una primaria forma de hacer política de Melchor Posse. Aparece mucho la figura de Melchor. Hoy un vecino me contó que le había organizado una reunión a él, y yo le pedí que organice una para mí también. Me contó que me había votado. Le dije que si “hace 30 años le armó una reunión a Melchor, y ahora me hace una a mí, el que me sienta en la Intendencia es usted”. Aparecen temas muy comunes. Por cada timbreada saco proyectos, temas simples pero que hacen a la cotidianeidad de los vecinos.
Apareció una carta abierta, muy polémica, donde usted sugiere que le ofrecieron ser el candidato del possismo…
Así es.
No lo entiendo. En la carta dice que usted tiene la “intención de aclarar estas versiones y contar la otra parte de la verdad. Es cierto que el oficialismo me hizo una propuesta para ser candidato condicionado a intendente, pero es mentira que la acepté”. ¿Qué pasó? Me cuesta creer esto. Cambia el tablero. Hasta donde sé, Gustavo Posse va por su reelección…
A mí no me sorprende. Conozco mucho al oficialismo y lo conozco mucho a él. Nosotros, de alguna manera, lo preveíamos. El nivel de conocimiento nuestro es muy grande. Pero sobretodo hay una falta de experiencia en el possismo para confrontar políticamente. Hay una vieja historia de ir cooptando a las fuerzas que circunstancialmente se han opuesto. En el Concejo Deliberante está lleno de figuras que en algún momento fueron circunstanciales opositores, incluso hubo candidatos testimoniales a intendente. Esto es una expresión habitual del oficialismo.
Pero me sorprende y me cuesta creerlo. ¿Quién fue el que hizo el ofrecimiento?, más allá de que usted tiene el derecho de reservarse el nombre. No se termina de entender lo que va a hacer Gustavo Posse. ¿Por qué la carta dice que es una “candidatura condicionada”?
Saben desde el primer momento que nosotros somos hombres de diálogo, muy razonables. Hay un montón de cosas para continuar en San Isidro, como dice en la carta. Yo soy uno de los políticos quizás más reconoce la gestión del oficialismo, de Melchor y también de Gustavo, de hecho la integré. Lo que ellos saben perfectamente es que no hay acuerdo político-electoral posible conmigo en términos de ningún condicionamiento. Si a mi me hubiese interesado ser hombre de recambio dentro de la estructura del oficialismo, me hubiese quedado como funcionario en el 2007. Yo era uno de los funcionarios con mayor visibilidad del oficialismo. Tranquilamente podría haber aspirado a ser hombre de recambio. Pero yo creo que es una administración envejecida, ha perdido la capacidad de escuchar a los vecinos. Mis encuentros, que en principio fueron privados, han empezado a tomar cuerpo con el vecino común, el que está alejado de los pasillos del Concejo Deliberante y las intrigas políticas.
¿Qué le ofrecieron?
Una candidatura condicionada, que permitiera el regreso de Gustavo si la experiencia provincial le salía mal. Y le hemos dicho que no. Las condiciones son reservadas en este tipo de gestiones, y la verdad es que no fui yo quien rompió esa reserva. Al contrario, percibimos confusión en el electorado, sobretodo en Boulogne donde había muchas versiones respecto a un acuerdo con el oficialismo. Allí decidí hacer pública esta carta. Creo en la política de decir las cosas por su nombre, en las manifestaciones verosímiles. Siempre me he manejado con la verdad.
Nosotros le ofrecimos al concejal Carlos Castellano, vocero del possismo, hablar para opinar sobre esto. Pero prefirió el “silencio de radio”, no quiere darle prensa porque cree que son operatorias mediáticas. La respuesta va a ser fuerte.
En buena hora que lo sea. Nunca le indiqué al oficialismo lo que tiene que hacer o dejar de hacer. Incluso en muchas oportunidades, en el Concejo Deliberante, he acompañado algunas de sus medidas. Son libres de tomar la decisión que quieran. Pero ellos si han expresado cual debería ser mi conducta. Yo me hago cargo, de mi conducta y de esta manifestación, a partir de una confusión que se instaló en el electorado respecto a este supuesto acuerdo. Decidí poner blanco sobre negro. El diálogo existió, y de ninguna manera hubo una aceptación de mi parte. La oferta estuvo, pero no nos interesan estos acuerdos tras bambalinas. Respetamos al oficialismo, su fuerza política, y tenemos la expectativa de ganarles electoralmente. Hemos salido a aclarar ante la ciudadanía que el “respeto” no se puede confundir con “acuerdo”. Chamatrópulos no va a ser el Plan B de Gustavo Posse. Y el oficialismo tiene derecho a decir que nunca lo fui. Y sería maravilloso porque despejaría cualquier duda. No solo hicimos llegar esta carta a los medios sino que también las distribuiremos entre los vecinos.
¿Qué pasó con los taquígrafos y la causa que está en la Justicia?
Hay dos que se negaron a declarar. El que declaró, el martes de la semana pasada, está a consideración del Fiscal. Me parece interesante destacar algún párrafo menor de la trascripción de la declaración. En un momento declara que la versión “no es una desgrabación, sino que es una adaptación”. Y hay una frase que no me voy a olvidar, que pone en su lugar a la política sanisidrense, donde el jefe de taquígrafos del Concejo Deliberante dice que “hay muchos dichos de participes que pueden ser vertidos en tono de broma o chiste, y que no tiene relación con el sentido de la sesión. Ese tipo de cuestiones ni siquiera se registran”. Es decir, lo que dice este hombre, que hace 20 años está en el Concejo Deliberante, es que hay concejales que hablan en chiste o broma. Se necesitan 15 mil votos para sentarse en una banca, se atienden temas importantísimos, ganan un buen dinero, el erario público le da más de 9 mil pesos, y cuando habla en chiste los taquígrafos se toman la licencia de no constarlo porque entienden que no es lo que corresponde. Esto es una aberración al sentido común, y a lo estrictamente jurídico. Un taquígrafo debe transcribir o copiar lo que ha pasado en el recinto.
En el oficialismo dan a entender que, al igual que la causa de los comicios del 2009, esto va a quedar en la nada.
Pueden decir lo que quieran. Nosotros queremos demostrar que cuando creemos que nos asiste un derecho, y confiar en tomar un camino, vamos hasta las últimas consecuencias. Con la situación del fraude del 2009 hemos ido a todas las instancias acompañados de los mejores y más reconocidos juristas, como Sabsay. Con motivo de esa presentación, seguramente las próximas elecciones en San Isidro serán monitoreadas a nivel internacional. Lo estamos gestionando con muchas chances. Y con esto de ahora vamos a ir a fondo. Es una buena noticia que el Fiscal de Delitos Complejos haya llamado a indagatoria a los taquígrafos, y veremos qué dice la Justicia. Estas cosas se deben tramitar en la Justicia. Y nosotros lo hacemos con mucho respeto y mucho entusiasmo.

