El vecinalista cree que su vaticinio se cumplió más rápido de lo esperado. La posibilidad de que Posse juegue una candidatura a gobernador le “cae como anillo al dedo” para su estrategia de campaña 2011. El problema, ahora, es conseguir aliados. Muchos le critican su perfil personalista y la relación con sus pares del Concejo Deliberante ya sufre un desgaste.
En la Agrupación Ciudadana que encabeza el flamante edil Pablo Chamatrópulos están contentos. El sector vecinalista tenía como estrategia de campaña los afiches que advertían que “Gustavo se va”.
Con doble sentido, en el espacio advertían sobre la pelea que daría el “griego” para llegar al Palacio Municipal. Pero la coyuntura política dice que, al parecer, Gustavo se iría por decisión propia, si es que decide dar la batalla por la gobernación bonaerense.
Como sea, dentro de la Agrupación Ciudadana están exultantes porque esperan que la ciudadanía reconozca rápidamente a Chamatrópulos como un dirigente que supo ir de frente en un momento álgido. Además sacan pecho y recuerdan cómo algunos referentes del oficialismo los tildaban de realizar una campaña agresiva.
Entre tanto, Chamatrópulos continúa con sus rondas de desayunos y visitas a los vecinos, a quienes les dice que el possismo no tiene una figura de recambio. En contrapartida, dentro de los pasillos del Concejo Deliberante, el vecinalista tiene problemas en encontrar a alguien con quien compartir algo. Muchos ediles que jugaron junto a él el 28 de junio ya no quieren tenerlo cerca porque dicen que es muy “personalista” y el oficialismo lo ningunea como a pocos.

