Lo que debía ser una fiesta se oscureció. Y, afortunadamente, esta vez no fue por hechos de violencia. Chacarita recibió a Atlanta en la cancha de San Martín pero el partido no pudo finalizar: el encuentro se suspendió a los 15" del segundo tiempo porque, en medio de la tormenta, el grupo electrógeno no funcionó y la falta de luces complicaba la visión.
El árbitro Barraza tomó la determinación y los jugadores de ambos bandos, aunque se lamentaron por la medida, comprendieron la situación del juez. ¿El partido? También sin luces: los dos equipos iban 0-0 con pocas chances de gol. Chaca intentaba más con la presión de ser local, pero no tuvo precisión en los metros finales.
