Por la 4ta fecha del Torneo de la Primera D, Central Ballester perdío 3 a 0 con Argentino de Quilmes. El sábado 30, en el estadio de F.C. Urquiza en Villa Lynch, el “Canalla” sufrió los centros aéreos y el “Mate” no lo perdonó.
Desde el arranque, la visita presionó bien en el mediocampo y salió a buscar el partido lejos de su área. A los 6’, tras un tiro de esquina ejecutado por Ibáñez, Carbone cayó en el área chica (molestado por Solferino), y por el segundo palo, Ledesma cabeceó sólo y convirtió el primer gol del partido.
Lejos de relajarse, el “Mate” siguió metiendo y por la derecha, con las subidas del volante Cabello, marcaba la diferencia. El “Canalla” no podía soltar a los volantes (Beltrán y Furio) y los de arriba quedaban muy solos. El “Bocha” Monzalvo intentaba tibiamente ponerse el equipo “al hombro”. Emiliano Núñez quería ser su socio en la creación del juego, pero tenía que bajar muchos metros para tomar contacto con la pelota y de esta manera perdía peso ofensivo.
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Primero el “Bocha” y después el “Toro” Puglisi, desde afuera del área, buscaron el arco defendido por Ratón, aunque sus remates no fueron precisos.
Ballester seguía con los problemas por la izquierda de su defensa y Argentino de Quilmes lo aprovechaba muy bien. Por ese sector, a los 33’, Borda armó una gran jugada colectiva con Cabello y Guzmán volvió a avisar.
Con un tiro libre ejecutado perfectamente por Núñez, el local tuvo la más clara del partido, pero el travesaño le ahogó el grito de gol.
Casi de casualidad, antes de que finalice el PT, la visita se iba a los vestuarios con otro gol a su favor. Bravo pasó con la pelota dominada la línea divisoria e intentó un cambio de frente, aunque el remate se fue cerrando y obligó a Carbone a enviar la pelota al tiro de esquina.
Golpe de nock out
En el ST, el “Mate” salió a jugar de la misma manera que lo hizo en el arranque del PT. Los dirigidos por Randazzo se volcaron al ataque y Guzmán probó los reflejos de Carbone. A los 6’, como una repetición del primer gol, a la salida de un tiro de esquina los defensores volvieron a ganar de arriba, y Sosa aumentó la diferencia.
El azote continuaba y Ballester no reaccionaba. Borda tuvo en sus pies la posibilidad de extender el marcador, pero Carbone se volvió a lucir.
A los 9’, de un tiro libre frontal llegó el golpe de nock out: Cabello buscó a Solferino, y el delantero (con pasado Canalla), sólo tuvo que peinar la pelota para convertir el tercer gol.
Impotencia futbolística
Con los cambios, el entrenador Hugo Bianchi intentó sacar el equipo hacia adelante, pero Ballester, lejos de reaccionar, no inquietaba a la visita, que se paró con dos líneas de 4 y jugó al contra ataque.
El partido continuó jugándose a gusto y piacere de Argentino de Quilmes, que obviamente con más espacios aprovechó la impotencia de los jugadores Canallas.
El equipo de José León Suárez extrañó mucho el juego y la movilidad de Damián Ponce (ver “accidente laboral”). Fue una mala tarde en la que, como bien definió el ayudante de campo Gabriel Farías, “no salió nada”; y contra jugadores de la jerarquía que tiene el plantel del “Mate”, los errores y distracciones se pagan muy caros, sino lea nuevamente este comentario.
Leonardo Mazza
(Prensa CSyDCB)
