Julio Silva denunció presiones durante su paso por Comodoro Py y sostuvo que nunca dijo haber visto ingresar a Daniel Muñoz con bolsos y valijas.
La causa que investiga una red de coimas e influencias durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner a raíz de una serie de anotaciones realizadas por el chofer Oscar Centeno, tuvo este miércoles una declaración clave realizada por el portero del edificio de la ex presidenta en la calle Uruguay.
El trabajador aseguró que firmó su declaración de 2018 bajo presión judicial. En aquella oportunidad se le atribuían afirmaciones sobre ingresos de bolsos y valijas al departamento de Recoleta vinculados con Daniel Muñoz, exsecretario privado de Néstor Kirchner. Sin amargo, en esta oportunidad aseguró que, durante las preguntas, le mencionaban reiteradamente que “tenía dos hijas”.
Sobre Daniel Muñoz, secretario de la familia Kirchner, indicó que “siempre andaba con un portafolio y a veces andaba con un bolsito de mano”. También detalló que el exsecretario privado de Néstor Kirchner contaba con llave propia y podía ingresar por cualquiera de los accesos al edificio.
“Cometí un delito y lo acepto. Firmé, pero no estaba de acuerdo. Ni lo leí”, afirmó el portero ante los jueces Fernando Canero, Germán Castelli y Enrique Méndez Signori.
En su testimonio original, realizado ante el entonces juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli, había asegurado que entre 2007 y 2010 observó movimientos frecuentes de bolsos y valijas en el edificio ubicado en Juncal y Uruguay. También había mencionado al ex secretario privado Daniel Muñoz como una de las personas que ingresaban con ese equipaje.
