Luego de que los procesados apelen la resolución del juez Ariel Lijo, la causa pasará a la Sala I de la Cámara Federal. Allí, una eventual recusación al juez Lijo por parte de las defensas debería ser analizada.
Eduardo Farah, Jorge Ballestero y Eduardo Freiler serán los encargados del futuro procesal del vicepresidente Amado Boudou. Son los integrantes de la Sala I de la Cámara Federal, adonde se dirigirá la causa Ciccone luego de que los procesados apelen la resolución del juez Ariel Lijo.
Los tres camaristas tienen, entre sus atribuciones, las posibilidades de reafirmar el procesamiento de Boudou, revocarlo, anularlo o dictar la falta de mérito. Además, tienen la facultad de ordenar nuevas medidas de prueba e incluso pueden separar al juez de la causa en caso de que consideren alguna “irregularidad o subjetividad del magistrado”, aunque eso ya fue descartado.
Ante esta panorama, aunque Lijo seguiría entonces al frente de la causa, se abren distintas posibilidades para que haya una demora en el juicio oral. Entre ellas, aparece la posibilidad de que haya una recusación para el magistrado por parte de las defensas, lo que debería ser analizado por los camaristas.
