En una sinuosa investigación, que lleva tres décadas de marchas y contramarchas, se logró determinar que la decisión de atacar la sede central de la AMIA fue adoptada por las máximas autoridades de la República Islámica de Irán quienes, luego de planificar y diagramar el ataque, encomendaron su perpetración a la organización terrorista libanesa Hezbollah.

Quienes serán juzgados -aunque no se presenten en Buenos Aires- serán: Alí Fallahijan, Alí Akbar Velayati, Mohsen Rezai, Ahmad Vahidi, Hadi Soleimanpour, Mohsen Rabbani, Ahmad Reza Asghari, Salman Raouf Salman, Abdallah Salman y Hussein Mounir Mouzannar. También estaba acusado el líder supremo de la teocracia iraní, Alí Khamenei, asesinado la semana pasada en los ataques de Estados Unidos e Israel.
La decisión de sumar a Alí Asghar Hejazi, alto jerarca del régimen iraní, a la lista de acusados la tomó el juez federal Daniel Rafecas, tras el pedido específico del fiscal Sebastián Basso titular de la UFI-AMIA. Recordemos: Basso es el sucesor de Alberto Nisman, cuya muerte es investigada como un asesinato vinculado a su trabajo como acusador en la causa AMIA.
En su dictamen, el titular de la UFI- AMIA indicó que Hejazi debe responder «tanto por su responsabilidad en el ataque que el 18 de julio de 1994 destruyó la sede de la AMIA/DAIA en Buenos Aires», como también por «brindar patrocinio a la organización armada que actúa de manera clandestina fuera de las fronteras del territorio libanés vinculada al movimiento Hezbolá».
En base a la imputación, se «requerirá al señor juez que lo convoque para ser oído en declaración indagatoria, y que a tal fin se disponga su captura nacional e internacional y su rebeldía. A su vez, se requerirá la habilitación del juicio en ausencia a su respecto y que se ordene su procesamiento».