Los abogados de la class action promovida en Estados Unidos acusaron al presidente Javier Milei por haber actuado de modo “planificado y engañoso” al promocionar el token $LIBRA.
Los abogados de la class action, impulsores de la demanda colectiva que tramita en los tribunales de Nueva York, Estados Unidos, acusaron al presidente de la Nación, Javier Milei, de haber actuado de modo “planificado y engañoso” al promover desde la legitimidad gubernamental el token $LIBRA, el pasado 14 de febrero.
Según alegaron los letrados Max Burwick y Margaret Hoppin, la declaración de Milei fue “estratégicamente planificada para dar a $LIBRA una falsa apariencia de legitimidad y afiliación gubernamental en el momento del lanzamiento del token”, llevó a que “decenas de miles de consumidores razonables fueran engañados”.
No obstante, además de señalar a Milei y al equipo de Kelsier Ventures, liderado por Hayden Davis, como protagonistas del lanzamiento y colapso de $LIBRA, los letrados también apuntaron contra uno de los referentes de la plataforma Meteora, Benjamin Chow, al que acusaron de facilitar el “fraude” en secreto.
“Los demandados no pueden eludir su responsabilidad alegando ignorancia”, plantearon los abogados y continuaron: “Los demandados de Meteora colaboraron secretamente con los demandados de Kelsier para orquestar el fraude de $LIBRA, obteniendo millones mientras se promocionaban públicamente como protectores de los inversores minoristas”.
Cabe destacar que, la acusación que complica la situación judicial de Milei se dio a conocer este martes a través de un escrito de 25 carillas que los abogados presentaron ante la jueza federal norteamericana, Jennifer Rochon, luego de que el libertario presentara su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción y declarara un incremento patrimonial de $80.405.484.
En ese esquema, los abogados estadounidenses solicitaron que se prolongue el congelamiento temporario de más de USD 57 millones depositados en billeteras virtuales del “empresario” estadounidense Hayden Davis, hasta el final del proceso judicial. Entre los argumentos se destaca la “conducta inculpatoria de los acusados“, que “deja claro el riesgo inminente de un daño irreparable”.
Lo que sucede es que, Davis prometió “reinvertir el 100% de los fondos bajo su control”. Sin embargo, no lo hizo. En cambio, reembolsó cinco millones de dólares a un comprador, el director ejecutivo de Barstool Sports, Dave Portnoy, a pesar de haber calificado públicamente como “descabellados” los reembolsos a los inversores.
Asimismo, Davis también se negó a ceder el control de los activos, “incluso si se trata de un tercero de confianza’, porque alegó que su “única ventaja es que tiene todo este dinero”. En ese contexto, será la Justicia norteamericana la que deba decidir si prorroga o no el congelamiento de los activos, dictado el pasado 27 de mayo, en una audiencia que tendrá lugar el próximo 19 de agosto.
“Las conexiones internacionales de los demandados demuestran un mayor riesgo de que transfieran los activos a entidades offshore organizadas en ubicaciones desconocidas”, advirtieron los demandantes y ampliaron: “Se sabe que Hayden Davis viaja al exterior y su padre tiene conexiones comerciales en Medio Oriente.”
