La diputada nacional defendió la asistencia financiera del FMI y el incremento en las tarifas. En tanto, calificó de “cínicos” a los legisladores provinciales por no bajar impuestos y al asesor ecuatoriano por ordenar “no comunicar”.
Como suele suceder en épocas de crisis del gobierno, Elisa Carrió sale del ostracismo y comienza a copar el escenario mediático. En el marco de la suba de tarifas, del dólar y el acuerdo con el FMI, la diputada chaqueña volvió a defender la gestión, con algunas críticas.
Sobre la asistencia financiera al Fondo Monetario Internacional (FMI), indicó que se trató de “una acción preventiva, de una eficacia brutal contra los golpistas de siempre”.
En cuanto al aumento de tarifas, fue crítica en que hacerlo “sin cuotas, sin entender a la sociedad, era una mala política”. Incuso, apuntó a Mauricio Macri, a quien alertó “hace dos meses y no me escuchó”. “Se tiene que suavizar más, él tiene que darse cuenta que la clase media no da más”, disparó.
En este marco, también apuntó a los gobernadores peronistas que no bajaron impuestos, como solicito el Presidente: “son cínicos”. En tanto, al igual que el jefe de Gabinete, Marcos Peña, ratificó el veto al proyecto de ley de la oposición que propone limitar la suba de los servicios.
Por último, le dedicó un apartado, una vez más, a Jaime Durán Barba. En tono irónico, dijo: “mátenlo, tienen mi aval”. Según la diputada, el asesor ecuatoriano “ordena no comunicar”. “Estoy harta; hay errores de comunicación, yo vine a la política a decir las cosas que pasan. Tenemos que salir a defender, a recorrer el país y a explicar, esa es mi tesis y la voy a defender. Tenemos un deber, la gente nos apoyó”, concluyó.
