El ex titular del Concejo Deliberante de San Isidro habló con UrbanaBA y no se guardó nada. Defensa de su gestión cuando fue presidente del legislativo local. Duras críticas a Posse y Rolón y elogios a Elisa Carrió.
Los movimientos que sucedieron en el último tiempo en el Concejo Deliberante, colocaron a Andrés Rolón al frente del órgano legislativo en una jugada impulsada por Posse. ¿Qué reflexión hiciste con el paso de los días?
Me parece que fue perjudicial para la mirada republicana que tenemos. Durante muchos años nosotros veníamos trabajando en articulación con el departamento ejecutivo que es lo que tiene que tener l apolítica en democracia: consensos. Pero también mostrando un nivel de disidencia pr parte del Concejo que buscaba un vínculo más fuerte con la comunidad. buscamos programas vinculados a lo cultural, a la participación ciudadana, a buscar en el recinto un espacio abierto a la comunidad, y a buscar agenda legislativa para que escuchen la mirada de los espacios que están en minoría. Eso se perdió y los gestos que ha habido tienen que ver con un disciplinamiento respecto de las demandas que pueda tener el ejecutivo y eso es malo. Malo para construir una mejor república.
En un momento había una paridad de 12 manos oficialistas y 12 opositoras. ¿Eso te obligó a tener mayor diálogo?
Siempre hubo mucho diálogo e incluso cuando teníamos una mayoría significativa. No me gusta separar lo bloques en oficialistas y opositores porque no creo en eso. Sí de espacios políticos que representaban a un sector o a otro. Lo cierto es que en general se buscaba modificar cosas y cuando se presentaron presupuesto o rendiciones de cuenta y cuando desde la oposición se planteaban cosas razonables también se buscaba trabajar en esos consensos.
Desde el entorno del intendente plantearon que había una máquina de impedir. Se planteó entonces retomar la agenda del ejecutivo…
No es cierto. Los proyectos que tuvieron un trato distinto fueron la adhesión a la ley de declaraciones juradas que lo que planteaba la oposición era crea una oficina anticorrupción. Lo cual parecía razonable tomar 30 o 60 días para que se mejore y no tratarlo sobre tablas lo que lo hacía parecerse más a la especulación política. Después hubo un tema de comisiones. A mí me parece saludable que en la cabecera de las comisiones es sano que haya miembros de otros espacios, y da una mirada más integradora. Pero lamentablemente no todos pensamos lo mismo.
Pero por ejemplo lo del puerto…
Lo del puerto salió después. Es un tema de una ordenanza, que se votó por amplia mayoría en el año 2017, y donde con posterioridad producto de distintas conflictividades que el municipio quería avanzar y sectores que podían verse afectados, varios concejales nos enteramos que no se estaba cumpliendo con una legislación nacional de puertos y que eso el día de mañana podía poner en problemas la operatividad del puerto de San Isidro. O el nivel de entidad jurídica que puede tener el puerto. La ordenanza que se votó con 15 votos, estaba vinculada con extender el plazo 60 días y generar una mesad e diálogo para finalmente el proyecto del parque tenga el mayor consenso posible. A veces eso es malinterpretado como que se busca trabar y en realidad lo que quería hacer era plantear una mirada para lo que tiene que ver con la ribera de amplitud y muy generosa. Me parece que era un aporte. A veces hay miradas que son caprichosas que dicen ‘se hace como yo quiero’ y son en el fondo miradas autoritarias del ejercicio del poder.
¿La oposición o lo concejales que estaban trabajando con vos te habían condicionado pidiéndote una gran cantidad de contratos?
No para nada. Tengo todas las rendiciones de cuentas aprobadas. Nunca hubo objeciones en el manejo del Concejo en los 4 años que fui presidente. Y lo que sí se buscó fue generar mecanismos de redistribución y de justicia. UC no tenía bloque ni tenía concejal. Recién lo tuvo a partir de diciembre del 17. En el caso de Convocación arrancaron con dos concejales hoy son cinco y son la segunda fuerza. Si te permiten llegar a esa información vas a ver que la distorsión se da con otros bloques que son minoritarios. Caso de los bloques de algunos de los bloques del justicialismo o algunos de los concejales del oficialismo que proporcionalmente tienen muchas más personas designadas. Lo que hay que buscar siempre es un punto de equilibrio dentro de los cuáles un concejal aunque te guste o no te guste tiene un mandato de representación de los vecinos. Lo menos que podés hacer es garantizarle que puede contar con un empleado, asesores legislativos y si es posible alguna persona más para que la haga trabajar la relación con los vecinos y territorial. Por lo cual no hubo distorsiones. Yo presenté la denuncia en la fiscalía general para ponerme a disposición de la justicia por si había desmanejos.
¿Te dieron la cantidad de gente necesaria ahora?
Nos habían sacado todo. Hace 48 horas nos mandaron una nota pidiéndonos que designemos quien iban a trabajar en Concejo, y puse las mismas personas que tenía, que eran tres personas. Hubo un marco de injusticias muy grandes, hubo gente que no trabajan para un concejal o espacio político sino para todo el Concejo en la carga informática en las actividades culturales, venían funcionando muy bien. En el programa ‘Banca 2025’ y se expulsó a toda esa gente por un problema de persecución política. Una cuestión de discriminación. El simple hecho de pensar distinto se lo dio de baja cuando muchos tenían contratos hasta diciembre de este año. Con un decreto que está injustificado y en donde los empleados se enterar cuando fueron a cobrar sus recibos de sueldo. Si eso no es abuso de poder o arbitrariedad no sé qué lo sería.
¿Por dónde pasa el futuro político de Castellano?
Seguir trabajando en la política. San Isidro necesita un cambio importante en lo que es la conducción política del distrito. Son muchos años. Son más de veinte años. Y eso hace que la conducción tenga inseguridades, sea conservadora, no se anime a innovar. Sus funcionarios no desarrollan todo el potencial que tienen para resolver problemas.

