Así lo expresó el presidente del Concejo Deliberante de San Isidro en diálogo con LaNoticiaWeb. Agregó que en el massismo “había sectores muy importantes que no pretendían una convocatoria más amplia”. Sin embargo opina que el “Frente Renovador piensa parecido a sectores del radicalismo o el PRO”. Es el elegido por Gustavo Posse para tomar la posta en la intendencia del distrito si el vecino lo acompaña con el voto. Analizó al kirchnerismo, que “construyó daño social”, y lanzó críticas a Scioli. VIDEO de la Primera Parte de la entrevista.
Por César Morielli
Carlos Castellano nos recibió en el despacho de la presidencia del Concejo Deliberante de San Isidro. Su agenda es full time los siete días de la semana. Agendar una entrevista implica armarse de paciencia. Se nota que vive para la política, y que ama el futbol. Es fiel y amigo de Gustavo Posse desde hace 30 años, cuando juntos en plena adolescencia comenzaron a militar políticamente. Hoy, el intendente de San isidro confió en él para delegar la posta del apellido en el Palacio Municipal, que gobierna el distrito hace 50 años. LaNoticiaWeb dialogó con el hombre que conoce todos los detalles del poder político sanisidrense.
Recibió un gesto muy afectuoso por parte del intendente Posse el día de apertura de sesiones. Le tomó la mano y le dijo que era el momento para que quienes acompañaron tantos años se hagan cargo de la gestión. Pareció la confirmación de que usted es el elegido para continuar el proyecto local.
La idea es seguir trabajando un proyecto de ciudad que en su momento representó muy bien Melchor y luego continuó Gustavo, logrando construir e implementar programas de acuerdo a las nuevas demandas sociales. Es emocionante y una responsabilidad representar un movimiento político muy amplio donde conviven distintos sectores sociales y de pensamiento político. Es importante que los vecinos de San Isidro puedan tener la oferta de continuidad de un proyecto que ha sido progresista para nuestra ciudad. Aún falta más de dos meses para que comience el proceso electoral. Es un desafío y emocionante que un amigo como Gustavo, con el que compartí más de 30 años de militancia, haya hecho esto que nos une desde la confianza y la amistad, y los valores.
¿Es el momento indicado para que Gustavo Posse busque ser candidato a gobernador de Buenos Aires? Es una idea que en San Isidro viene dando vuelta desde la época de Melchor.
Nosotros hacemos política para incidir, para cambiar las cosas que están mal. Creemos que tenemos mucha experiencia de gestión, una buena formación política, que representamos a un montón de vecinos no solamente de San Isidro sino de toda la provincia que nos acompañaron en la construcción. Buscamos el desarrollo humano sustentable, gestiones de gobierno que respeten valores y la eficiencia. En esa base buscamos incidir. Creemos que hay gobiernos provinciales que han sido muy malos, por eso padecemos la salud pública, el sistema de educación, de seguridad, de justicia, de muy baja calidad, con altos niveles de ineficiencia, y en algunos casos inaccesible. Para cambiar esto necesitamos llevar nuestra opinión a espacios provinciales y nacionales. Hablamos de la provincia más importante de la Argentina, que tiene más del 40 % del PBI y de la población del país. Necesitamos construir mayorías electorales, con tolerancia e integrando distintos sectores políticos y sociales que pensemos parecido y con soluciones parecidas para los próximos años. El pilar de esa reconstrucción es la confianza. El ciudadano debe poder confiar en sus gobernantes, en la policía, el poder judicial, el estado, la salud, en el servicio de educación pública. Hay gobiernos que han logrado mejores niveles de gestión y transparencia, por el control social que realizan los vecinos, y se los debe fortalecer, darles mayor autonomía para que puedan gestionar mejor. Para todo eso hace falta incidir, construir mayorías, dar a la sociedad una alternativa distinta y atractiva, contra un modelo nacional que nos parece ha fracturado la confianza de la sociedad.
¿Sienten que salieron a tiempo del Frente Renovador, viendo hoy cómo se definen las precandidaturas y acuerdos electorales? ¿Por qué se incorporaron a una alianza con el PRO, que aún no sabemos si está del todo confirmada?
Nosotros convocamos a una unidad de espacios que pensamos parecido. Creemos que el Frente Renovador piensa parecido a sectores del radicalismo o el PRO. Nos fuimos del Frente Renovador porque no estaban garantizadas las reglas del juego interno, y porque había algunos sectores muy importantes que no pretendían una convocatoria más amplia. Recién ahora parecería que esa convocatoria empieza a surgir en algunas voces de ese espacio. Lo mismo queremos transmitir al radicalismo y el PRO. Buscamos que haya grandeza en los dirigentes políticos, es lo que pide la sociedad, que los que pensamos parecido no nos dividamos sino que nos unamos, compitamos en internas, mantenerse unido como espacio alternativo. Eso es lo que pide la sociedad y necesita Argentina para establecer políticas públicas permanentes.
Cuando se formalizó en la Convención Nacional que la UCR buscaría acuerdos con el PRO, enseguida aparecieron las críticas diciendo que era una corriente de antiperonismo.
En nuestro espacio, en el ámbito local, con el partido vecinal Espacio Abierto, es un lugar muy amplio. Hay desarrollistas radicales, peronistas, socialistas, liberales, vecinalistas, independientes. Y esa es una buena construcción, es lo que exige la política moderna, para ponerse de acuerdo en los problemas y los conceptos básicos para resolverlo. Después en lo cotidiano puede haber matices, pero no hay tantas diferencias ideológicas de gestión entre radicales y peronistas, el PRO o el Frente Renovador. Si hay diferencias con un modelo que ha tenido buenos logros pero ha construido daño social, que es el kirchnerismo. ¿Por qué? La política es un ámbito social, de encuentro. Ninguna organización social puede crecer si la lógica de crecimiento es nada más que la pelea por el poder, y ver cómo impongo mi decisión sobre el otro. Nosotros venimos del desarrollismo, y el concepto básico es la integración, que empieza por los gestos de grandeza de los políticos para integrar otros pensamientos y encontrar soluciones.
¿Cuál es su lectura de la gestión de Scioli en estos 8 años?
Hubo algunos logros, y en términos generales siguió la inercia de ineficiencia del estado provincial. Es un estado que tiene problemas de financiamiento, porque en su momento en la época de Cafiero se cedieron puntos de coparticipación que nunca se pudieron recuperar, con lo cual la provincia tiene un desfasaje respecto a la coparticipación. Uno hubiese necesitado gobernadores que peleen ante el gobierno federal para recuperar parte de esos recursos. Por otro lado, continuó la inercia de malas políticas en materia de seguridad, de salud pública, el sistema nacional de educación pública gestionado por los gobiernos provinciales, y en materia judicial. Son los cuatro elementos básicos para consolidar en cualquier sociedad para generar progreso social. No sirve de nada pintar una autopista si no resolviste el problema de transporte público en el área metropolitana; no sirve de nada el programa Soluciones Ya para reparar dos veredas o dos escuelas, cuando tenemos un problema sistémico en la educación; no sirve de nada decir que incorporaste 10 mil policías en seis meses, mal capacitados y mal pagos, en una institución desprestigiada, que divididos en no menos de 6 o 7 mil destacamentos policiales bonaerenses, te toca 1,4 por comisaría. Es mala la gestión. Tuvo buena voluntad, es un hombre de diálogo. Pero no cambió la inercia que ya venía y no se pudo modificar.
¿Tampoco podrá cambiar la inercia nacional como candidato a presidente?
Creo que no. Además marca un perfil de conducción. Si no le gusta decir que ´no´, o pelearse con quien debe para mejorar la calidad de vida y defender las autonomías municipales, no sé si tendrá lo que hay que tener para defender los intereses de todos los argentinos. Se ven gobernadores de provincias mucho más chicas que se han plantado para defender los intereses de cada una. No veo esa actitud en el gobierno provincial.

