El referente bonaerense Sebastián Pareja fue acusado de pagar militantes para un acto de campaña. La denuncia reavivó la interna entre el ala territorial de Karina Milei y los libertarios digitales que responden a Santiago Caputo.
La interna dentro de La Libertad Avanza (LLA) sumó un nuevo capítulo esta semana, con el nombre de Sebastián Pareja en el centro de la polémica. El presidente del partido en la provincia de Buenos Aires y actual subsecretario de Integración Socio Urbana fue acusado por sectores del propio oficialismo de pagar militantes para asistir al acto de cierre de campaña de Manuel Adorni, vocero presidencial y candidato a legislador porteño.
La denuncia, que surgió a partir de un informe televisivo del periodista Lautaro Maislin, reavivó el fuego cruzado entre las dos grandes facciones internas de LLA: por un lado, el grupo de Santiago Caputo y los influencers libertarios de Las Fuerzas del Cielo (LFC); por el otro, el armado territorial liderado por Karina Milei, con Sebastián Pareja como uno de sus hombres clave.
“Estoy sorprendido con el papelón de Pareja pagándole a gente. Nosotros siempre llevamos gente genuina”, disparó una fuente interna del espacio, en declaraciones televisadas. El mensaje estaba dirigido directamente a la estrategia de movilización del equipo de Karina.
Durante el acto, las diferencias estéticas y simbólicas quedaron expuestas. Mientras LFC copó Recoleta con remeras bordó —bien diferenciadas del tradicional violeta de LLA— y se mostraron organizados y homogéneos, el sector de Pareja y Karina Milei replicó la estética clásica del partido. La señal política fue clara: cada facción mostró músculo propio, en un evento donde todos compartían escenario pero no sintonía.
El presidente Javier Milei, que cerró el acto, pareció bendecir la línea Caputo al retuitear en sus redes múltiples posteos de los jóvenes de bordó, incluso uno que postulaba a Agustín Romo como principal referente del partido en la provincia. En paralelo, replicó un mensaje de Pareja, aunque con menor énfasis, en lo que fue leído como una clara toma de partido.
Las tensiones no son nuevas. Pareja ya había sido apuntado meses atrás por supuestas maniobras internas, entre ellas la venta de candidaturas y el pedido de retornos económicos. La diputada suplente Viviana Aguirre, exfuncionaria del PAMI, lo acusó públicamente de exigirle un millón de pesos para acceder a un cargo y de intentar forzarla a firmar documentación ilegal. También involucró al dirigente Juan Esteban Osaba, mano derecha de Pareja.
Por ahora, el subsecretario no respondió a ninguna de las acusaciones. Mientras tanto, crecen las voces que piden su desplazamiento dentro de LLA, no sólo por los escándalos sino por el desgaste que genera su figura en el armado libertario de Buenos Aires, la principal provincia del país.
Aunque desde Casa Rosada intentan minimizar el conflicto —“todos los gobiernos tienen internas”, dicen cerca de Karina—, lo cierto es que el escándalo llega en un momento clave. El 13 de julio podrían celebrarse las PASO bonaerenses, y el 7 de septiembre se renovarán 69 bancas en la Legislatura provincial. A nivel nacional, el 29 de octubre se disputará la elección de 127 diputados y 24 senadores. En ese contexto, los pases de factura en el seno libertario podrían tener consecuencias directas en el resultado electoral.
