Sucedió luego de que la diputada Cerruti (FPV) increpara a los gritos al Ministro de Finanzas; al parecer, el motivo del enojo habría sido un «papelito» que le envió el secretario de Caputo.

El ministro de Finanzas, Luis Caputo , se presentó ante la Comisión Bicameral de Seguimiento y Control de la Gestión de Contratación y de Pago de la Deuda del Congreso , donde fue interrogado por el proceso por la toma de deuda del gobierno. Tuvo que explicar también sus relaciones con empresas offshore que no figuran en su declaración jurada.
Sobre el proceso de endeudamiento, que creció US$51.782 millones en 2017 – 28,5% respecto al año anterior, según la última publicación del Indec-, el ministro Caputo destacó: «No podemos sostener este ritmo de deuda de los próximos años«. La reunión de la comisión bicameral fue presidida por José Mayans del Bloque Justicialista.
En relación a las cuentas en el exterior difundidas por la investigación Panamá Papers, el ministro de Finanzas señaló que «no son delito las offshore, el tema es tenerlas declaradas, se usan porque son jurisdicciones impositivamente neutras. No hay delito alguno en tener una offshore, el delito es tenerla no declarada. En el caso mío está bien declarado en la Oficina Anticorrupción, la AFIP, y me presenté en la Justicia para que se acelere la investigación y que se pueda probar que todo está bien presentado y declarado«.

En su informe ante la Comisión Bicameral, el ministro rechazó las acusaciones planteadas en su contra desde la oposición, que le criticaron haber asumido con la intención de «favorecerse», a lo que Caputo respondió: «Si hubiera querido beneficiarme, me hubiera quedado en el sector privado» .
Alrededor de las 13hs la sesión tuvo que ser levantada: mientras Fernando «Pino» Solanas hacía su pregunta al ministro, la diputada Gabriela Cerruti (FPV) comenzó a los gritos con un pequeño papel en la mano a increpar a Caputo. Según la parlamentaria, el papelito se lo entregó el secretario del ministro y decía: «Mis hijas tienen 11 y 13 años. No seas tan mala«. Los gritos de Cerruti y otros legisladores kirchneristas generaron tensión en el salón y Mayans decidió levantar la sesión.
