El ministro de Economía afirmó que el kirchnerismo no representa una alternativa para el futuro político del país. Además, sostuvo que el Banco Central superará las metas de reservas acordadas con el FMI y defendió los indicadores económicos de la gestión libertaria.
Luis Caputo aprovechó una exposición ante empresarios argentinos y brasileños para enviar un mensaje político y económico. El titular del Palacio de Hacienda descartó cualquier posibilidad de que el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, alcance la Presidencia y afirmó que el kirchnerismo ya no representa una opción para los argentinos.
Durante un encuentro organizado por la Cámara de Comercio, Industria y Servicios Argentino Brasileña, el funcionario sostuvo que el regreso de ese espacio político no forma parte del escenario que imagina para el país. En ese contexto, lanzó una de las definiciones más contundentes de su discurso: «Puede haber un shock externo, el petróleo puede ir a u$s400, puede haber una guerra mundial o una invasión extraterrestre, que Kicillof no va a ser presidente nunca en su vida en la Argentina. ¿Está claro?»
Caputo también apeló a referencias culturales para reforzar su planteo. Recordó una de las frases más populares de la serie El Eternauta y la vinculó con la situación política. “Vieron El Eternauta, donde se hizo famosa la frase esa de ‘lo viejo funciona’. Bueno, la mayoría de la gente en Argentina tiene claro que lo viejo no funciona», expresó.
En la misma línea, buscó transmitir tranquilidad a los sectores empresariales respecto del futuro político del país. «¿Podrá venir otro? Eventualmente, no sé. Ahora, seguro no es el kirchnerismo. Por lo tanto, ese temor a volver al pasado sáquenselo, porque no va a estar“, afirmó.
Además de las definiciones políticas, el ministro dedicó buena parte de su exposición a defender los resultados económicos de la gestión nacional. Allí rechazó la idea de que exista una restricción estructural de dólares y sostuvo que la economía atraviesa una situación diferente a la de años anteriores.
Según explicó, actualmente existe disponibilidad de divisas para importaciones, giro de utilidades y ahorro privado. En ese marco, destacó el desempeño del Banco Central en la acumulación de reservas.
Caputo afirmó que la autoridad monetaria ya alcanzó la meta pactada con el Fondo Monetario Internacional, fijada en 10.000 millones de dólares. También señaló que las compras de divisas mantienen un ritmo cercano a los 100 millones de dólares diarios desde el inicio del año.
El funcionario aseguró que las previsiones iniciales quedaron ampliamente superadas. Recordó que los cálculos más optimistas proyectaban adquisiciones por unos 7.000 millones de dólares. Sin embargo, estimó que el resultado final podría ubicarse muy por encima de ese nivel.
«En un escenario muy optimista, pensábamos que con la cosa yendo muy bien el Central podía comprar u$s7.000 millones. Pero si podemos seguir con el ritmo actual, podríamos llegar a comprar u$s24.000 millones. No es lo que esperamos, probablemente podamos estar entre u$s17.000 y u$s24.000 millones», explicó.
Caputo también puso el foco en las perspectivas de largo plazo para los sectores energético y minero. Según indicó, ambas actividades aportarán una expansión significativa de las exportaciones durante los próximos años. De acuerdo con sus proyecciones, para 2031 la balanza comercial conjunta de esos rubros alcanzará un superávit de 60.000 millones de dólares.
El ministro aprovechó además para ratificar su visión optimista sobre la evolución de la economía. Defendió declaraciones anteriores en las que anticipó un período de fuerte crecimiento y sostuvo que distintos indicadores respaldan ese diagnóstico.
Entre los datos que mencionó figuraron la recuperación de la recaudación tributaria, la desaceleración de la inflación, la mejora de los salarios, la implementación de la reforma laboral y la evolución de la actividad económica.
Respecto de este último punto, destacó que la economía registra niveles elevados de producción y aseguró que el crecimiento se ubica entre el 3,5% y el 4% anual, con potencial para avanzar a un ritmo aún mayor.
Pese al optimismo, reconoció que persisten desafíos. De todos modos, remarcó que la comparación con la situación heredada permite valorar los resultados alcanzados. «¿Esto quiere decir que está todo bien? No, obviamente, pero quiere decir que vamos bien. Y si tenemos en cuenta de donde venimos, venimos extremadamente bien», concluyó.
