La secretaria general del Gobierno desconfía del rol que juega el asesor presidencial en la interna porteña de La Libertad Avanza. Cree que busca debilitar a sus aliados para recuperar influencia en el armado nacional.
La tensión dentro de La Libertad Avanza escaló en las últimas semanas. Karina Milei dejó de confiar en Santiago Caputo y lo acusa de intentar sabotear el armado electoral del espacio. Según fuentes libertarias, la hermana del Presidente cree que el asesor busca debilitar al oficialismo en las elecciones y apunta a que pierdan poder territorial.
Uno de los principales focos de conflicto se encuentra en la Ciudad de Buenos Aires. Karina sospecha que Caputo impulsa la candidatura de Ramiro Marra para perjudicar a la lista encabezada por Manuel Adorni, vocero presidencial y uno de los principales aliados de la funcionaria. Además, lo responsabiliza por amplificar las denuncias por presunta venta de candidaturas dentro del partido.
El malestar venía creciendo. Karina apartó a Caputo de todas las decisiones vinculadas al armado electoral y concentró el control en Martín Menem, su primo Eduardo “Lule” Menem y el dirigente bonaerense Sebastián Pareja. En los pasillos de la Rosada aseguran que esa decisión desató la furia del asesor, que ahora actúa desde los márgenes y con gestos calculados.
En Diputados comenzaron a vincularlo con el escándalo que afectó a Menem. Los más cercanos a Karina interpretaron esa jugada como un intento de desgaste deliberado. Caputo, en paralelo, buscó reinstalar su autoridad dentro del Gobierno al difundir una frase de Javier Milei que lo posiciona como el último filtro político antes del propio Presidente. “Buscó mostrar que pese a que lo corrieron del armado, mantiene el control del Gobierno”, explicó un dirigente que sigue la interna de cerca.
Los antecedentes del conflicto se remontan al cierre de listas en Santa Fe. Caputo había promovido un acuerdo con Amalia Granata, pero Karina rechazó ese pacto y priorizó una lista libertaria pura. El resultado fue flojo: la boleta no superó los 15 puntos. Caputo dejó trascender su malestar y culpó a Lule Menem por imponer a Nicolás Mayoraz como cabeza de lista.
En la Secretaría General interpretan que Caputo apuesta a una derrota de Adorni en los comicios porteños del 19 de mayo. Según esa hipótesis, el asesor necesita ese resultado para recuperar influencia en el diseño de las candidaturas para octubre. “Necesita que Adorni pierda en las elecciones porteñas del 19 de mayo”, repiten cerca de Karina.
La disputa interna entre los armadores del oficialismo ya dejó secuelas. La puja por el control político quedó expuesta y la desconfianza entre los principales actores del entorno presidencial se volvió pública.
