La caravana que se concentró en la plaza principal, al frente de la municipalidad, luego se dirigió a Fiscalía 1, a cargo de la investigación de los homicidios.
Alrededor de 300 vecinos se movilizaron el miércoles para reclamar justicia por dos hechos de inseguridad puntuales donde dos vecinos fueron asesinados.
La convocatoria se realizó de manera espontánea a través de las redes sociales y los vecinos se concentraron a las 16 en la plaza San Martín, al frente de la municipalidad, para que los familiares de las víctimas reciban el pésame de vecinos y allegados.
Con las consignas de “Justicia”, “Seguridad”, “Nos estamos matando”, “Que una muerte no te sea indiferente” y las fotos de las víctimas, la caravana rodeó la plaza y desde allí se dirigió primero a la Comisaría 1ra. y luego a la sede la UFI 1, que se encuentra a cargo de la investigación de ambos homicidios.
La movilización de los cañuelenses para reclamar justicia se dio el día que la policía bonaerense reclamó al gobierno de la provincia de Buenos Aires por mejoras salariales.
Con un sostenido aplauso bajo los cantos en reclamo de justicia, la manifestación se desarrolló pacíficamente y en perfecto orden; acompañada por personal de tránsito de la Municipalidad de Cañuelas. Durante todo el recorrido, comerciantes y vecinos salían a las veredas para acompañar con aplausos el paso de la caravana.
LOS HOMICIDIOS
Daniel Ángel López, de 39 años, padre de dos hijas, fue asesinado el sábado 5 a causa de dos puñaladas que le efectuaron en una confrontación entre vecinos, en el barrio Las Chapitas. Por el hecho se encuentran detenidos dos jóvenes acusados del delito de homicidio agravado por premeditación y en banda.
Mirta Barcia, de 64 años, madre de dos hijos, fue baleada por dos delincuentes que le sustrajeron el teléfono móvil cuando se retiraba de la casa de su hermana, en calle Vicente Casares al 100. Si bien la policía tiene registros fílmicos de los dos autores, aún no hay detenidos. Este fue el caso que más convolución a la ciudad de Cañuelas, ya que se era una empleada municipal, trabajaba en la secretaría privada de la intendenta Marisa Fassi, y era la esposa del ex concejal Alberto “Chajá” Porciel. Barcia fue alguien muy conocida por los vecinos ya que durante su juventud tuvo una intensa actividad cultural como actriz de teatro y bailarina de folklore.

