El Gobierno pidió por la «paz» y la «seguridad» en la región, sin embargo no cuestionó el accionar israelí.
En medio de los intensos bombardeos que atraviesa la Franja de Gaza, la única iglesia católica del enclave, la Iglesia de la Sagrada Familia, fue alcanzada por un ataque aéreo que dejó herido al párroco argentino Gabriel Romanelli. En este contexto, Argentina emitió un comunicado expresando su preocupación, pero sin descuidar las relaciones con Israel.
«La República Argentina expresa su seria preocupación por los hechos ocurridos en la Iglesia Católica de la Sagrada Familia, en la Franja de Gaza, en el marco de los cuales resultó herido el padre Gabriel Romanelli, ciudadano argentino y párroco de dicha comunidad.«, comienza el escrito que sale del Ministerio de Relaciones exteriores.
Cabe destacar que desde el recrudecimiento de la guerra en octubre de 2023, el papa Francisco estableció un ritual conmovedor: llamaba todas las noches al párroco argentino Gabriel Romanelli, líder de la Iglesia de la Sagrada Familia, la única parroquia católica en Gaza. En esas conversaciones, Francisco preguntaba por la salud de los refugiados, si habían comido, y ofrecía palabras de aliento.
En este contexto al gobierno argentino entró en una disyuntiva por las relaciones que mantiene con Israel. A pesar de esta situación, el comunicado desde Cancillería reza: «El Gobierno argentino ha transmitido su preocupación a las autoridades del Estado de Israel, y confía en que se brindará la asistencia necesaria al padre Romanelli, así como a los miembros de la comunidad afectada.»
«La Argentina renueva su llamado al pronto restablecimiento de las condiciones que permitan la paz y la seguridad en la región, al tiempo que reafirma su compromiso con la protección de los lugares de culto, el personal religioso y el respeto a la libertad de religión. El resguardo de los civiles y de las instalaciones religiosas y humanitarias constituye un principio esencial del derecho internacional humanitario, que debe ser plenamente observado por todas las partes involucradas.», concluye.
