Terminó la votación donde se aprobó la Rendición de Cuentas y sorpresivamente Andrés Rolón pidió la palabra. Entregó un pedido de sesión especial para cambiar las autoridades del cuerpo luego de un breve cuarto intermedio. Tenía la firma de convocatoria de 9 concejales del oficialismo, de los massistas Beccar Varela y Juan Medina, y de los peronistas Juan Ottavis y Fabián Brest. Así, el intendente Posse logró desplazar de la presidencia al histórico dirigente radical Carlos Castellano. Un acuerdo que se tejió durante días fuera de San Isidro.
Se usó el efecto sorpresa, terminada la sesión donde se aprobó la Rendición de cuentas de gastos del ejercicio 2017. La fecha de tratamiento había sido llevada al límite para ganar tiempo y sellar el acuerdo.
Tras un cuarto intermedio, donde el ex presidente Carlos Castellano había desempatado con su voto la aprobación de los gastos de la gestión de Posse 2017, se procedió al cambio en un clima de muchísima tensión y pocas veces visto en un recinto que hasta diciembre del año pasado siempre fue muy tranquilo y previsible.
La relación entre Posse y Carlos Castellano sufrió un desgaste muy fuerte desde el 2015, y había alcanzado su pico de conflictividad el pasado diciembre cuando el intendente sanisidrense vio frustrada su idea de consagrar a Andrés Rolón en el sillón de la presidencia. Castellano se lo impidió con 12 manos opositoras, más el radical Carlos Juncos y el macrista Rodrigo Seguín. Aunque en lo formal, ese día, la votación fue unánime y los possistas aceptaron el nuevo escenario. Pero no por mucho tiempo.
La devolución de gentilezas de Posse se hizo esperar casi seis meses. El intendente recurrió al jefe del peronismo bonaerense, Gustavo Menéndez, para lograr los votos del presidente del PJ local Fabián Brest y el de Juan Ottavis. Ambos concejales mostraron caras largas y se los vio compungidos por votar a favor de la iniciativa del Intendente. La militancia kirchnerista, muy exaltada, tuvo un fuerte cruce con el edil massista Beccar Varela, quien junto a Medina también terminaron votando el cambio de autoridades.
El concejal Juan Ottavis justificó la postura del bloque apelando «a la institucionalidad en todos los ámbitos donde participa el Peronismo de la provincia, y por expreso mandato de sus máximas autoridades». Además recordó que uno de los escaños de autoridades pertenece al Peronismo, pero que renunciaban al cargo por disconformidad con la moción presentada por Fontanet.
En realidad fue un acuerdo sellado durante semanas entre Posse y Menéndez, con la supervisión de la propia gobernadora María Eugenia Vidal, quien comprendió que durante seis meses la gobernabilidad de Posse estuvo complicada por haber sesionado en minoría. El jefe de gabinete bonaerense Federico Salvai ofició de lobbista e intermediario.
Vidal no pudo plasmar en este distrito su proyecto bonaerense de declaraciones juradas de funcionarios y concejales, que la propia gobernadora le había pedido a Posse en una de sus visitas al puerto local.

ROLON NUEVO PRESIDENTE DEL CONCEJO
Desde los minutos finales de la sesión por la Rendición de Cuentas se empezó a olfatear algo extraño. El recinto se había poblado con todos los funcionarios del Ejecutivo y sus allegados.
Después de un pequeño cruce entre Pablo Fontanet y Martín Luftufyan, de Convocación, sobre la validez de la sesión especial, Carlos Castellano pidió levantar el encuentro hasta el día de mañana. Al entender que eso no iba ser posible se retiró del recinto, y el cargo pasó a ser ocupado por la vicepresidenta Rosalía Fucello. También abandonaron sus bancas en ese momento los concejales vecinalistas de Convocación, los de Unidad Ciudadana, el edil del PRO Rodrigo Seguín y el radical Carlos Juncos.
Sobre la noche, esos ediles firmaron una circular de prensa titulada «Posse interviene el Concejo Deliberante de San Isidro», donde acusan que la sesión no se hizo de forma reglamentaria y que el oficialismo busca «disciplinar» el control que deben ejercer los concejales.
Con el recinto semipoblado, rápidamente se procedió a la votación con las 13 manos presentes y Andrés Rolón fue consagrado nuevo presidente bajo la silbatina de la militancia kirchnerista y los aplausos del oficialismo. Enseguida llegó Gustavo Posse al Concejo Deliberante, quien entró para saludar a las nuevas autoridades. Serio pero finalmente victorioso, una vez más.

