El jefe de Gabinete comienza a hacer política en la agenda de la post pandemia. LA semana pasada estuvo en Chaco, hoy en San Juan.
Después de meses de perfil bajo y algunos cuestionamientos internos, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, recibió en los últimos días gestos favorables del Presidente, que lo colocan en un lugar de mayor visibilidad y poder interno dentro del Gobierno.
El primer punto tiene que ver con la situación de emergencia. Desde el 11 de mayo, Cafiero cuenta con la posibilidad de reasignar sin límites partidas del presupuesto.
La Casa Rosada decidió no enviar el proyecto de presupuesto 2020, ni siquiera si se alcanza una acuerdo para renegociar la deuda externa, por lo que el jefe de Gabinete mantendrá esa facultad hasta fin de año. El decreto tiene dictamen favorable de la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, tal como contó La Noticia Web.
De manera indirecta, la cuarentena también le dio a Cafiero un trato más fluido con los gobernadores. Él, como administrador del aislamiento, es el encargado de firmar las excepciones y revisar los protocolos, por lo que los mandatarios llamaron a su oficina más que nunca.
Hoy, Cafiero visitará la provincia de San Juan, en donde conversará con el gobernador Sergio Uñac, que tiene el 94% de su aparato productivo en funcionamiento.
Cafiero ya no cumple un papel meramente administrativo en el gobierno de Alberto Fernández, sino que empezó a desarrollar, de a poco, un perfil con más peso político. El excoordinador del Grupo Callao, el círculo de dirigentes que acompaña a Fernández desde antes de que empezara su carrera presidencial, se consolida como el funcionario de máxima confianza del Presidente. Es el único que lo reemplaza en tareas importantes y que responde en nombre del Gobierno en todos los temas.
«En los primeros meses de un gobierno, el jefe de Gabinete se tiene que ocupar con muchas cuestiones que tienen que ver con poner en marcha la gestión. Las tareas fueron muy diversas, desde conseguir un edificio para que funcionara el Ministerio de la Mujer, hasta revisar cada una de las designaciones políticas, de subsecretario para abajo», explican cerca de Cafiero.
El nuevo rol quedó expuesto el viernes pasado. Mientras el Presidente visitaba La Pampa y Neuquén, el jefe de Gabinete viajó a Chaco, el tercer distrito del país con más casos de coronavirus. Acompañado de la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, Cafiero llegó como delegado del gobierno nacional, para intentar poner orden en una provincia en la que la crisis sanitaria amenaza con convertirse en un problema político. El jefe de Gabinete conoce al gobernador Jorge Capitanich hace muchos años. Los dos recordaron el viernes cuando, hace unos años, el hoy mandatario presentó un libro en la librería que tenía Cafiero.
«La tarea nuestra es apoyar al gobernador, acompañarlo, coordinar la gestión y traer experiencias que son valiosas y se pueden aplicar aquí», dijo en Resistencia, en un contacto con los medios locales. Esa es otra de las tareas que, por pedido del Presidente, Cafiero asumió con más intensidad en las últimas semanas, la de vocero político del Gobierno. El jefe de Gabinete multiplicó sus apariciones en radio y televisión, con el objetico de que Fernández no cargue solo con esa tarea.
El miércoles 17, Cafiero dará su primer informe de gestión ante la Cámara Alta, luego de las persistentes quejas de la oposición. Allí, deberá responder a más de 600 preguntas que la oposición a acercado a la jefatura de Gabinete.
Según informan en la Cámara Alta, todavía no hay definiciones sobre el formato de la exposición.
