Los libertarios consideran que el gastronómico no cumplió con su promesa de fiscalización. La relación se tensó y parece que no hay vuelta atrás. Hasta se cuestionan si no fue un “topo” en LLA. ¿Cuáles serán los próximos pasos del sindicalista?
Un mes atrás, Luis Barrionuevo dejaba plantado a Javier Milei en Parque Norte, donde le había organizado un encuentro con empresarios para recaudar dinero (y apoyos) para la campaña. En las semanas previas se había ventilado el acuerdo entre el libertario y el histórico dirigente peronista, Luis Barrionuevo, hoy ya devenido en empresario multifacético.
Se creía que por aquellos días de septiembre iba a darse la primera foto entre ambos, pero el gastronómico lo dejó plantado y no fue a Parque Norte. La foto de Luis Barrionuevo junto a Javier Milei debió esperar. Tanto… que parece que nunca se dará.
De todos modos, seguía sosteniendo que llenaría las escuelas de fiscales para defender las boletas de La Libertad Avanza.
Luego de las elecciones generales del domingo, desde el espacio libertario coinciden en que esos fiscales nunca llegaron. “Algunos vimos, pero no los prometidos”, repetían el domingo a la noche en el búnker de Milei.
Para las PASO le había prometido 200 mil fiscales, pero su poder territorial no es el de antes. Desde el sindicalismo nacional reducen hoy a 45 de las 57 seccionales el control de los Gastronómicos a lo largo del país, además del Sindicato de Maestranza, el último aliado incondicional que le quedó.
El domingo, desde la LLA, recordaban que Barrionuevo había acordado un trabajo similar con Wado de Pedro cuando el ministro cristinista era todavía candidato a Presidente y Massa aún no había salido a jugar.
En el círculo íntimo de Milei hasta sospechan que Barrionuevo fue un topo en el último tramo de la campaña. ¿Cuáles serán los próximos pasos del ex presidente de Chacarita?
