Según la ley de la Ciudad, el vicejefe porteño de no debe ser elegido en una PASO; abre la posibilidad a acuerdos post primarias.
La política en la ciudad de Buenos Aires aceleró en las últimas semanas las conversaciones y negociaciones para empezar a definir las reglas de juego de la interna para elegir al sucesor de Horacio Rodríguez Larreta, quien está lanzado a cumplir su objetivo presidencial.
Las conclusiones que salgan de esos diálogos, principalmente entre los distintos actores del PRO y la UCR, podrían no sólo afectar a la política local, sino también, acaso, tener impacto en el ámbito nacional.
Los principales tópicos sobre los que pivotaron las conversaciones tienen que ver con tres puntos claves: la posibilidad de competir con fórmulas abiertas, es decir sólo con jefe de Gobierno y sin el nombre de la persona a ocupar la Vicejefatura; la fecha de la elección porteña, o en términos concretos si se desdobla o no; y si será con boleta electrónica -como en 2015- o papel -como en 2019.
En la discusión intervienen, en primera instancia, los anotados por la carrera de la sucesión de Larreta: los ministros porteños Jorge Macri (Gobierno), Soledad Acuña (Educación) y Fernán Quirós (Salud), por el PRO, y por el radicalismo el senador nacional Martín Lousteau.
Las fórmulas abiertas, sin embargo, sólo podrían ponerse en marcha si lo aceptan todos los interesados en competir por la sucesión de Larreta. Ahí, también se incluye la fecha de las elecciones, básicamente si se desdoblan y se despegan de los comicios generales.
Según la ley vigente “todas las agrupaciones políticas que intervienen en la elección de autoridades locales proceden, en forma obligatoria, a seleccionar sus candidatos/as a cargos públicos electivos locales mediante elecciones primarias, en un sólo acto electivo, con voto secreto y obligatorio, aun en aquellos casos en que se presentare una sola lista de precandidatos/as para una determinada categoría”.
Y aquí, en el tercer artículo, el que menciona las categorías para la selección, está la clave de la jugada: “Se seleccionará por el procedimiento de elecciones primarias a los candidatos para: a- .Jefe/a de Gobierno; b-. Diputados; c-. Miembros de las Juntas Comunales”. Nada menciona del “vicejefe/a de Gobierno”.
En el Código Electoral de la CABA, se regula la “convocatoria y celebración de las elecciones primarias” tampoco menciona la Vicejefatura. “La convocatoria a elecciones primarias la efectúa el/la Jefe/a de Gobierno al menos ciento veinte (120) días corridos antes de su realización”. Y deja en manos de la autoridad política la fijación de la fecha: “En el acto de convocatoria, podrá adherir a la simultaneidad”, dice el texto del código, sin imponer obligación de unificar o desdoblar.
En Uspallata, la sede del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, conviven tres precandidatos entre los cuales se estima que quedará uno. En las encuestas que se manejan con reserva y que evitan difundir como parte del fair play, Jorge Macri encabeza bastante separado de los otros contendientes.
Lousteau, por su parte, ya confirmó su voluntad de competir por la sucesión de Larreta, en una definición que no sólo lo ubicó en la ciudad, sino que también lo posicionó como líder con voz y voto en la interna nacional del radicalismo.
