Con los votos asegurados en comisión y el respaldo del oficialismo, el pliego para extender la permanencia de Carlos Coco Mahiques en la Cámara de Casación quedó listo para llegar al recinto, donde se prevé su aprobación a fin de mes.
El movimiento fue impulsado por Patricia Bullrich, quien consiguió reunir las firmas necesarias en la Comisión de Acuerdos del Senado para habilitar el dictamen favorable. De esta manera, el juez podría continuar en su cargo por cinco años más, evitando el retiro obligatorio al cumplir 75 años en noviembre. La iniciativa, enviada por Javier Milei en febrero, será tratada en la sesión prevista para el 28 de abril.
Durante su exposición ante los senadores, Mahiques enfrentó cuestionamientos previsibles por parte del kirchnerismo, que puso el foco en su viaje a Lago Escondido junto a otros magistrados y su hijo. También se reavivaron críticas sobre su llegada al cargo, ya que se produjo mediante un traslado durante el gobierno de Mauricio Macri, sin concurso ni integración de terna.
A pesar de algunas inconsistencias en sus respuestas, los bloques aliados optaron por respaldarlo. El despacho obtuvo 13 firmas sobre un total de 17, un número que anticipa un escenario favorable en el recinto. Así, el magistrado podría mantenerse en la Cámara de Casación hasta 2031.
El acompañamiento incluyó a legisladores de La Libertad Avanza, la UCR, el PRO, Provincias Unidas y representantes provinciales como Oscar Arce y Sandra Mendoza. La única demora provino de Flavia Royón, cercana al gobernador Gustavo Sáenz, quien comenzó a marcar cierta distancia del oficialismo.
En paralelo, la discusión en la comisión tuvo momentos de tensión. La senadora Juliana Di Tullio cuestionó la escasa representación del peronismo en el cuerpo, lo que motivó una rápida respuesta de Bullrich, quien retrucó: «El reglamento del Senado dice que el reparto proporcional es ‘en lo posible’. No voy a permitir que amenace al juez».
El juez brindó una presentación breve y luego respondió preguntas, principalmente de Anabel Fernández Sagasti y Martín Soria, quienes lo interpelaron por su designación y por las acordadas de la Corte Suprema que limitan los traslados sin concurso. En ese contexto, Mahiques argumentó: «Yo solicité el traspaso al Consejo de la Magistratura, que lo consideró compatible porque se trataba del mismo asiento territorial, con la misma materia». Además, dejó una frase llamativa: «La acordada de la Corte se hizo con una mayoría que ya no está».
Otro momento incómodo surgió cuando se lo consultó por la situación laboral de sus hijos, en medio de versiones sobre designaciones en el Ministerio de Justicia. Allí también intervino Bullrich para respaldarlo.
El episodio del viaje a Lago Escondido volvió a ocupar un lugar central. Mahiques aseguró que se trató de un «viaje de amigos y camaradas» y remarcó que «no lo financió ninguna empresa». Sin embargo, sus dichos generaron dudas cuando reconoció que no había pedido licencia. «Mi Tribunal es el único que tiene jurisdicción en todo el país y, de algún modo, seguí trabajando», sostuvo, y agregó que participó en actividades académicas durante esos días.
Ante consultas sobre presuntas irregularidades en facturación vinculadas a ese viaje, evitó dar precisiones y respondió escuetamente: «Hay un artículo en el Código Penal». También insistió en que las investigaciones fueron archivadas tanto en el Consejo de la Magistratura como en la Justicia.
Desde el oficialismo, Bullrich volvió a intervenir para defenderlo: «¿Les parece correcto que se lean pruebas que fueron desechadas porque fueron actos de espionajes? A mí no». En la misma línea, el titular de la comisión, Juan Carlos Pagotto, destacó apoyos dentro del propio tribunal: «La candidatura de Mahiques la apoyó todo el tribunal de Casación. Inclusive Alejandro Slokar».
Sobre el final, Mahiques también fue consultado por versiones periodísticas que lo vinculaban a un festejo en la quinta de Pablo Toviggino, dirigente de la AFA. El juez rechazó esos trascendidos: «No voy a comentar trascendidos periodísticos, sin base empírica. Lo único que voy a decir es que lo que se dice en esos trascendidos, no sucedió».
Más allá de las críticas, los aliados dejaron en claro su respaldo. Maximiliano Abad planteó la necesidad de avanzar con el sistema acusatorio, mientras que Eduardo Vischi propuso profundizar el análisis de las redes de narcotráfico. Por su parte, Carlos Espínola elogió su desempeño en la causa AMIA: «Tuvo una enorme valentía», y recordó: «Hicimos juntos un viaje a Resistencia y nos tocó sentarnos juntos. Pudimos hablar de lo difícil que es cuando se tocan temas de terrorismo».
