Con la mira puesta en el electorado de centroderecha, la candidata a senadora nacional apunta a afianzar su protagonismo político en la recta decisiva rumbo a las elecciones del 26 de octubre.
Patricia Bullrich intensifica su campaña en la Ciudad de Buenos Aires como candidata a senadora nacional, luego del alivio que generó dentro de La Libertad Avanza (LLA) la renuncia de José Luis Espert a la lista libertaria bonaerense. El economista decidió apartarse en medio de la polémica por sus vínculos con Fred Machado, empresario investigado por presuntos delitos de narcotráfico.
Desde que se confirmó su lugar al frente de la nómina oficialista, la ministra de Seguridad delineó los principales ejes de su estrategia electoral. Su objetivo es captar al electorado de centroderecha que se siente incómodo con el tono confrontativo del ala más dura del espacio libertario.
En ese marco, Bullrich también tomó distancia del propio Gobierno al manifestar públicamente su desacuerdo con los ataques a la prensa, una práctica habitual de algunos funcionarios, incluido el presidente Javier Milei.
Además, fue la primera en exigirle a Espert que explicara de manera pública su vínculo con Fred Machado, quien este martes fue trasladado a una cárcel en Viedma. “Es muy importante aclarar la situación ya, hay que aclararla. Hace falta una explicación (…). Es lo que necesitamos saber, puede haber presentado una explicación en la Justicia Electoral, y esa explicación puede haber sido válida o no. Es importante conocerla”, expresó la funcionaria hace seis días, cuando el Presidente todavía lo respaldaba como candidato.
Sus palabras reflejaron el pensamiento de varios integrantes del Ejecutivo, quienes ya entonces consideraban que Espert debía dar un paso al costado. “Cada día contó. Esperar más de 48 horas para sacarlo en una campaña donde corrés de atrás es muchísimo”, señaló una fuente cercana a un ministro del Gabinete. En contraste, desde la Provincia de Buenos Aires, admitían que la situación los había paralizado: “No se podía hacer campaña. Estaba en stand-by hasta que Espert no se fue”.
Con el diputado fuera de la contienda, Bullrich retomó su agenda electoral este martes con una recorrida por Recoleta, donde dialogó con vecinos y explicó cómo utilizar la Boleta Única Papel. Tiene previsto continuar el sábado en Devoto y cerrar su campaña porteña un día antes del acto nacional que encabezará Javier Milei en Córdoba.
Tanto el Gobierno como el equipo de campaña de la ministra observan con atención el desenlace de los comicios, aunque persisten las dudas sobre un eventual voto dividido: que algunos electores la elijan a ella como senadora, pero no a Alejandro Fargosi como diputado. Según fuentes del entorno porteño, el abogado “está diez puntos por debajo de Bullrich en las mediciones”.
Entre las razones que explican esa brecha, destacan que Fargosi es menos conocido y que la Boleta Única Papel facilita el corte de voto, lo cual podría derivar en un castigo hacia LLA en ciertos segmentos.
Ante este escenario, el comando de campaña de la Casa Rosada, liderado por Pilar Ramírez, trabaja junto a los equipos de Bullrich para reforzar el apoyo de votantes de centroderecha, jóvenes desencantados del oficialismo y adultos mayores de 50 años, considerados claves para el 26 de octubre.
En ese contexto, desde el entorno de la ministra remarcan que el espectáculo que Javier Milei realizó en el estadio Arena “horroriza al electorado de Bullrich”. Por ello, planean mantener una estrategia diferenciada de la campaña nacional, con la esperanza de repetir el éxito obtenido el 18 de mayo en CABA, cuando Adorni logró el primer lugar en las elecciones legislativas locales.
