La selección de Tite, se metió en la próxima instancia de la Copa del Mundo. El lunes enfrentará a México, que dejó afuera a Alemania, último berdugo de Brasil en 2014. Paulinho y Silva los goles de la «canarinha».
En la noche de Moscú, la selección de Brasil, completó el Grupo E, con una victoria sólida ante Serbia y se clasificó a octavos de final, como primero en la tabla.
Los cuarenta y cinco minutos iniciales, tuvieron a Serbia presionando bien arriba y recuperando rápido el balón. No había situaciones claras y encima la «verde amarelha» se quedaba sin Marcelo, lesionado, Willian, Gabriel Jesús y Neymar intermitentes, hasta que Coutinho, con un magistral pase largo, habilitó a Paulinho que ante la tardía salida del arquero Mihailovich, definió por encima del 1 y decretó el 1 a 0.
En la segunda mitad, llegó el vistoso «jogo bonito» de Brasil. Muchos pases, lujos, una maquinaria de mitad hacia delante y muy firme el triángulo defensivo con Miranda, Silva y Casemiro más adelantado. Neymar va mostrando su calidad partido tras partido. Después de un centro del astro, Thiago Silva conectó de cabeza y marcó el segundo de su equipo.
Los Serbios se acercaron esporadicamente, sólo una de gol, Mitrovich de cabeza que sacó Miranda en la raya. Buen manejo de pelota en los pies del 10, Taric y la recuperación en el medio, no le alcanzaron a Serbia para meterse en la siguiente ronda. Los europeos sólo le ganaron a Costa Rica pero perdieron los dos siguientes.
Ahora Brasil se medirá ante el siempre incómodo México, que se metió en el segundo lugar de su grupo, dejando afuera nada menos que a los últimos campeones, Alemania.
