A causa de las fuertes tormentas eléctricas que tomaron protagonismo el viernes pasado, la provincia puntana y de Córdoba se encuentran en llamas siendo socorrido por 27 brigadistas forestales enviados por el Ministro de Medio Ambiente, Juan Cabandie junto con 2 aviones hidrantes y demás grupos de bomberos voluntarios.
Desde el viernes pasado, en Córdoba predominan incendios de gran intensidad que arrasaron diferentes zonas forestales ubicadas en el norte de la provincia (Sobremonte, Río Seco y Tulumba).
Al no poder desactivar aquellos focos con una gran presencia de llamas, los incendios se expandieron hasta San Luis, afectando las zonas de Las Palomas y Blade. Hoy por la madrugada, un grupo de rescatistas y bomberos voluntarios de San Juan, San Luis y Córdoba asistieron al lugar del hecho para poder bajar la intensidad del fuego: «Las condiciones no son las mejores para el trabajo. Esperamos vientos del sur con promedio de 70 kilómetros por hora que es muy propicio para el fuego teniendo en cuenta que se trata de monte seco y muy combustible», comentó a los medios locales el directo de Defensa Civil provincial, Diego Concha.

Según la red de estaciones meteorológicas de la provincia el viento moderado a fuerte del sector sureste con ráfagas muy fuertes fue uno de los detonantes para que la catástrofe sucediera. Por el momento se encontraron 2 personas muertas y un herido con gran cantidad de quemaduras en el cuerpo. Mientras que más de 70 personas debieron evacuar sus lugares.
A diferencia de los grandes incendios ocurridos a principio de este año, que causaron el destrozo de miles de hogares de los habitantes de la Patagonia, en esta oportunidad no se registraron casas afectadas por las llamas.
