En el xeneize, Ibarra, Muñoz y Matías Giménez ingresarían desde el arranque. Por el lado del millonario, Ahumada se golpeó fuerte el tobillo y está en duda. Mientras que Ortega estuvo en la práctica, Gallardo adelantó que podría ser su último superclásico.
En una previa difícil de olvidar por el bajo rendimiento que vienen demostrando los dos, Boca y River se preparan para el clásico del domingo en la Bombonera, por la décima fecha del torneo Clausura.
Sumergido en profunda crisis futbolística y con el entrenador Hugo Alves en el centro de las críticas, Boca trabajó ayer por la mañana y de la práctica se desprende que el histórico Hugo Ibarra, que no juega desde la tercera fecha, sería titular el domingo.
Aunque Alves aún no confirmó el equipo, una probable alineación sería con Javier García; Ibarra, Ezequiel Muñoz, Luiz Alberto, Claudio Morel Rodríguez; Gary Medel, Jesús Méndez, Matías Giménez, Juan Román Riquelme; Nicolás Gaitán y Martín Palermo.
En River el panorama no parece ser muy diferente, con un presente de bajas actuaciones colectivas, pocos resultados favorables y un futuro que comienza a complicarse por el promedio.
En ese marco, ayer el plantel millonario pensando en el partido del domingo contra Boca y la práctica dejó dos temas preponderantes: Ariel Ortega volvió a entrenar junto a sus compañeros y Oscar Ahumada debió dejar el ensayo por un fuerte golpe.
El volante chocó con un compañero durante el ensayo de esta mañana y tuvo que dejar su lugar con un traumatismo en el tobillo derecho.
En tanto, después de varios días ausentes de las prácticas hoy volvió el Burrito Ortega. El futbolista llegó al lugar de la práctica, se cambió e hizo la entrada en calor junto al grupo, aunque cuando el director técnico Leonardo Astrada dispuso un trabajo de fútbol en espacios reducidos Ortega trotó alrededor de la cancha.
GALLARDO: “ESTE PUEDE SER MI ÚLTIMO SUPERCLÁSICO”
El armador Marcelo Gallardo comenzó hoy a adelantar su despedida y avisó: "Este puede ser mi último Superclásico... Estoy cerca del final de mi carrera".
Gallardo se mostró muy entusiasmado y dijo que lo único que desea es "jugar este tipo de partidos, que son tan especiales, de la mejor manera posible".
"He sufrido bastante en los últimos tiempos. Cuando vea que no hago diferencia en algunos pasajes del partido, veré qué hago. Toda mi vida jugué para siete u ocho puntos".
Negó luego que este sea "un clásico devaluado" y lo justificó en la enorme expectativa que se creó.
