Así, Boca se queda con uno de los mejores futbolistas del año pasado. Alarcón puede jugar de volante central o recostado por ambas bandas. Además, tiene una enorme pegada. En el Globo, el chileno disputó 54 partidos y anotó 5 goles.
«Muy feliz de dar este gran paso en mi carrera, llego al más grande. Es un sueño de niño el que tenía y, si Dios quiere y sale todo bien, se me está cumpliendo. Es un honor. Siempre fui un soñador y soñé en grande; gracias a Dios se me cumplió. Espero mañana ya poder hacer la revisión médica. Me conformo con cualquier número, lo importante es jugar», dijo Alarcón desde la concentración de Huracán en Uruguay.
Y agregó: «No hablé con Gago ni Riquelme, sino con otra gente del club que me hizo sentir que era parte de su proyecto. Es una emoción tremenda y espero demostrar en la cancha, porque si no, no sirven las palabras».