La Corte de Comercio Internacional de los Estados Unidos falló contra la demanda del Gobierno argentino y de una empresa exportadora respecto de los resultados de la revisión por cambio de circunstancias a los derechos compensatorios definitivos impuestos en 2018 a las importaciones de biodiesel de Argentina. La decisión afecta la exportación de Biodiesel, que en 2016 representó el ingresó al país de 1.300 millones de dólares.
El futuro de la macroeconomía argentina y la posibilidad de nutrir de dólares al país sufrió un duro traspié en la Justicia de Estados Unidos, donde un tribunal falló en contra de un intento del Gobierno y la empresa Louis Dreyfus Company (LCD) Argentina por liberar las exportaciones de biodiésel.
La Argentina busca desde hace más de cuatro años abrir el mercado norteamericano al biodiésel, uno de los principales productos que se exportaban a Estados Unidos. En 2016, el último año completo de ventas, la industria facturó 1.300 millones de dólares para nutrir las arcas nacionales. En 2017 ese mercado se cerró luego de que el gobierno de Donald Trump avaló un reclamo de los productores locales, y fijó aranceles antidumping y antisubsidios, y bloqueó el acceso al biocombustible argentino, una movida que cayó dentro de su estrategia proteccionista, ampliamente mantenida por Joe Biden.
El Tribunal analizó el cambio de circunstancias del producto argentino y tomó su decisión en base a una ventaja de competitividad por las políticas de subsidios y retenciones que aplica el gobierno nacional.
Ahora, el Argentina apelará el fallo de la Corte de Comercio Internacional de Estados Unidos que ratifica la imposición de aranceles extra impuesta en 2018 a la importación de biocombustible de producción argentina, informó esta tarde la Cancillería.
Desde 2018 Estados Unidos impone derechos compensatorios y antidumping a las importaciones de biodiesel de Argentina que, en conjunto, alcanzan un nivel de 146% ad valorem y, naturalmente, impiden al biodiesel argentino todo acceso a un mercado clave.
Posteriormente, el Departamento de Comercio de los EE.UU. inició una revisión de los derechos impuestos y arribó a la decisión preliminar de levantarlos. No obstante, en una decisión sumamente controvertida desde el punto de vista técnico, luego contradijo sus argumentos anteriores y revirtió su decisión preliminar aunque las condiciones objetivas no se habían alterado en lo más mínimo.
Las exportaciones de biodiesel argentino, surgidas de uno de los complejos sojeros más competitivos del mundo, no reciben ni necesitan subsidio alguno. Los derechos de exportación, lejos de constituir un instrumento deseado, han sido y son una herramienta fiscal ineludible en momentos de emergencia económica como el presente.
Argentina lamenta la decisión judicial estadounidense, que otorga una deferencia inusitada a la contradictoria decisión del Departamento de Comercio de los Estados Unidos. Dicha decisión es apelable ante una instancia judicial superior (la Corte Federal del Circuito correspondiente) dentro de los próximos 60 días. El gobierno argentino trabajará mancomunadamente con el sector privado de nuestro país para revertir esta decisión.
Los derechos compensatorios impuestos están reñidos con las normas del comercio internacional. Más grave aún en cuanto se mantienen en el marco de una crisis económica global como la producida por la pandemia. En este sentido, Argentina se reserva el derecho a recurrir al sistema de solución de diferencia de la Organización Mundial de Comercio (OMC) a fin de defender los derechos de sus exportadores.
