Trabajadores de prensa fueron sorprendidos por los violentos que no querían que se viralizara una cargada que recibió el equipo en el partido ante San Lorenzo tras la derrota ante el Canalla del fin de semana pasado.
En el partido entre Newell’s y San Lorenzo, 20 barras leprosos irrumpieron en la zona de cabinas y palcos de prensa en una cacería insólita en la que buscaban periodistas «hinchas de Central» o que hubieran filmado, con cámaras o celulares, la chicana de papelitos.
¿Qué pasó? Un hombre sobrevoló el estadio en parapente, lanzando papelitos que decían «Pecho frío, hijo de Central», luego de que el equipo de Russo venciera la fecha pasada a la Lepra.
El objetivo de los violentos era que ese contenido no se reprodujera ni se viralizó. Los barras de Newell’s dejaron la popular, pasaron fácilmente a la zona de pupitres -cercana y sin custodia- y terminaron atacando a los hombres de prensa.
Les levantaban la ropa buscando camisetas de Central o tatuajes, alguna identificación, y hasta golpearon ferozmente a un joven al que sacaron de una cabina y atacaron entre 20 a puñetazos y patadas por el solo hecho de no llevar una identificación rojinegra.
Hace unas horas se conoció la noticia de que la Policía detuvo durante la madrugada, en Granadero Baigorria, a cuatro personas que circulaban en una camioneta y que están señaladas como los artífices de las cargadas a Newell’s en pleno partido a San Lorenzo.
La víctima, Mauro, identificado en redes como @chmau14, hizo su relato en un hilo de X: «Me agarraron entre varios… Soy estudiante de periodismo, hincha de Newell’s desde la cuna, crecí viendo el equipo de Veira, Gallego y Martino y varios más; Hoy cumplía unos de mis sueños, que era cubrir Newell’s por primera vez en mi vida como parte de prensa… Me sacaron del sector de prensa para pegarme, insultarme y robarme mis elementos de trabajo. ¿Saben por qué fue todo? Por no tener una camiseta de Newell’s mientras hacía mi trabajo… En ningún momento hice algún gesto ni alusión a nada, sólo hacía mi trabajo periodístico. Hoy pasó de ser el mejor día de mi vida a un calvario. Este hecho me aleja de mi pasión y del lugar que siempre amé de chiquito, y espero que algún día esta locura termine y podamos vivir en paz en este fútbol que se convirtió en un centro de violencia».
Los periodistas de TyC Sports que cubrían el partido también fueron revisados y atacados, fueron echados del sector, y hubo un intento por robarles la cámara, que terminó con el visor roto, lo cual impidió continuar con el trabajo normal.
Según testigos, se trató de una zona liberada tomada por asalto. «Cuando le pregunté a la Policía por qué habían liberado la zona, dijeron que eso era responsabilidad de la seguridad privada», contó Mauro. ¿Y la presencia de barras en las tribunas de Newell’s, su acceso al estadio, su presencia, de quién es responsabilidad?
Al mismo tiempo que ocurrían estos hechos -final del primer tiempo y parte del entretiempo-, un grupo de varias motos con barras salió a perseguir a ciegas al autor de la cargada y su eventual apoyo. Finalmente ellos no encontraron al parapentista. Lo hizo la Policía.
