El Concejo Deliberante de San Isidro ya estudia la medida, que apuntaría a menores de 10 años. La intención es evitar que padres y madres tengan problemas cuando acompañan a sus hijos de distinto sexo.
Los baños públicos suelen ser un escollo para padres y madres a la hora de salir de paseo. Un padre ingresando a un baño femenino acompañando a su hija, o una madre en un baño masculino ayudando a su varoncito son momentos incómodos. El Concejo Deliberante de San Isidro meditó sobre está problemática y actualmente discute una normativa para impulsar una ordenanza que obligue a los grandes locales y paseos a tener al menos un sanitario exclusivo para menores de diez años.
De aprobarse, algo que seguramente ocurrirá a través del consenso entre los distintos espacios políticos, las empresas tendrán un plazo de 6 meses para adecuar las instalaciones.
La propuesta llegó desde la Subsecretaria de Defensa del Consumidor de San Isidro y surgió luego del aporte de los mismos vecinos que se acercaron a la oficina que encabeza Martín Vázquez Pol. El expediente ingresará al cuerpo deliberativo en los primeros días de marzo.
Se planea que los baños sean exclusivos para los niños y que los padres o madres puedan ingresar para asistirlos. Tendrán al menos un sanitario para uso indistinto de nenas y varones, y en el caso de que hubiera más de un artefacto deberán estar separados con mamparas.
El proyecto apunta a los comercios de más de 2.000 metros cuadrados. Incluso para los mayores de 3.000 metros cuadrados se podría pedir un baño más.

