La decisión, que Manuel Adorni había anticipado en sus redes sociales, quedó oficializada con su publicación en el Boletín Oficial. La norma fue firmada por Javier Milei antes de su viaje a Estados Unidos.
El Gobierno convirtió al Banco Nación en una sociedad anónima mediante un decreto firmado por el presidente Javier Milei el miércoles por la noche, poco antes de su viaje a Estados Unidos y en plena polémica por el criptogate.
El decreto 116/2024, publicado en el Boletín Oficial pasada la medianoche, dispone «la transformación del ente autárquico Banco de la Nación Argentina en Banco de la Nación Argentina Sociedad Anónima (BNA S.A.)». Además, aprueba «el modelo de Estatuto Social» para la entidad.
Según lo estipulado, «los accionistas del BNA S.A. serán el Estado Nacional, quien tendrá la titularidad del 99,9% del capital social y que ejercerá todos sus derechos a través del Ministerio de Economía y la Fundación Banco de la Nación Argentina, que tendrá la titularidad del 0,1% del capital social».
Asimismo, se fijó que el capital social del Banco de la Nación Argentina Sociedad Anónima será de $1.602.274.965.000.
El anuncio fue adelantado horas antes por el vocero presidencial, Manuel Adorni, a través de sus redes sociales. En su mensaje, expresó: «El Presidente de la Nación acaba de firmar el decreto que transforma al Banco de la Nación Argentina en Sociedad Anónima. Dios bendiga a la República Argentina. Fin.»
En un principio, el Banco Nación formaba parte del listado de empresas que el Gobierno planeaba privatizar al comienzo de su gestión. Sin embargo, durante el debate por la Ley Bases, el Congreso decidió excluirlo de esa nómina.
A finales de enero, la entidad había anticipado en un comunicado que se «aceleraba» su «transformación en sociedad anónima». En ese mismo mensaje, resaltó que esta conversión «es imprescindible para que el Banco continúe aumentando los préstamos a favor de las PyMEs y las familias».
Este régimen permite la entrada de capital privado sin necesidad de que implique su privatización. Según el Gobierno, el actual régimen público bajo el que opera el Banco Nación limita su capacidad para competir en igualdad de condiciones con otras entidades del sector financiero, restringiendo su acceso a nuevas fuentes de financiación y su capacidad de desarrollar estrategias comerciales «más dinámicas y eficientes».
Por último, concluyeron que con esta medida «el Banco Nación cumple plenamente el mandato del Gobierno del Presidente Javier Milei: la promesa de inflación cero viene acompañada de abundancia de créditos y la rápida transformación del Banco en Sociedad Anónima».
De acuerdo a datos del Banco Central argentino, el Banco Nación lidera el ránking de las entidades financieras que operan en el país suramericano tanto por patrimonio como por activos, préstamos y depósitos.
