El gobernador debe evaluar si el regreso de las colectoras beneficiaría al peronismo en su interna o si, por el contrario, fortalecería a una eventual alianza entre el PRO y La Libertad Avanza.
Axel Kicillof enfrenta una decisión crucial para las elecciones de 2025 en la provincia de Buenos Aires: reinstaurar o no las listas colectoras. Esta herramienta electoral permitiría que diferentes listas municipales adhieran a una misma boleta seccional o provincial, sin necesidad de presentar candidatos propios en todas las categorías. La medida podría definir el escenario político bonaerense, especialmente si se suspenden las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
El gobernador debe evaluar si el regreso de las colectoras beneficiaría al peronismo en su interna o si, por el contrario, fortalecería a una eventual alianza entre el PRO y La Libertad Avanza. La incertidumbre sobre el calendario electoral y la posible eliminación de las PASO colocan a Kicillof en el centro de una decisión que podría reorganizar el tablero político.
El mecanismo de las colectoras
Las colectoras permiten que distintos partidos presenten candidatos separados para una categoría, como concejales, pero compartan una misma boleta en categorías superiores, como diputados o senadores provinciales. Este sistema fue utilizado en la provincia de Buenos Aires antes de la implementación de las PASO en 2011. Algunos intendentes alcanzaron sus cargos a través de este mecanismo, como Francisco “el Barba” Gutiérrez en Quilmes en 2007, cuando derrotó a Sergio Villordo con una colectora del Polo Obrero.
Si Kicillof decide habilitarlas, habría múltiples listas municipales que sumarían votos a una misma boleta seccional o provincial. Esto permitiría que diferentes facciones del peronismo compitan entre sí, sin fragmentar el voto en categorías superiores. Sin embargo, también abriría la puerta a acuerdos entre la oposición, incluidos el PRO y La Libertad Avanza, que podrían utilizar colectoras para unificar sus votos en las categorías legislativas.
Un decreto clave en manos de Kicillof
Mauricio Macri eliminó las colectoras en 2019 mediante un decreto solicitado por la entonces gobernadora María Eugenia Vidal. Ella buscó evitar un acuerdo entre Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa en Buenos Aires. Sin embargo, posteriormente, Vidal lamentó la decisión al percatarse de que hubiera necesitado colgarse de varios candidatos presidenciales.
Kicillof tiene la potestad de restablecer las colectoras derogando el decreto de Vidal. La Junta Electoral bonaerense sería la encargada de dar la aprobación final. La decisión está en sus manos y afectaría tanto al peronismo como a la oposición en el principal distrito electoral del país.
El dilema político: riesgo y oportunidad
Las colectoras podrían resolver la interna del peronismo si se eliminan las PASO, permitiendo que distintos sectores compitan y luego sumen votos a una misma lista provincial. Un dirigente cercano a Kicillof que aspira a liderar la lista de concejales en su distrito afirmó: “Es un buen mecanismo para ordenarnos y todos sumar para arriba”.
No obstante, algunos funcionarios del oficialismo advierten sobre los riesgos de habilitarlas. Un colaborador cercano al gobernador expresó: “Lo bueno es que con 8,33% cualquier lista mete concejales. Lo malo es que donde hay intendentes nuestros no van a querer una colectora porque después tienen dispersión en el Concejo Deliberante”.
En sectores más escépticos del oficialismo, temen que las colectoras beneficien más a la oposición que al peronismo. “Quizás les termine sirviendo más a la oposición que a nosotros”, alertó un integrante de la mesa política de Kicillof. La herramienta podría facilitar un acuerdo electoral entre el PRO y La Libertad Avanza, aunque hoy ese pacto parece lejano.
Mientras Mauricio Macri rechaza una fusión formal con el partido liderado por Karina Milei, algunos intendentes del PRO temen una irrupción libertaria en sus Concejos Deliberantes. Las colectoras podrían ofrecer una vía para sortear ese obstáculo.
Impacto en el escenario electoral
La decisión de Kicillof sobre las colectoras no solo impactará en la interna peronista, sino también en la estrategia opositora en la provincia de Buenos Aires. La posibilidad de unificar votos en listas legislativas podría redefinir alianzas y coaliciones de cara a las elecciones de 2025.
Mientras el gobernador analiza costos y beneficios, el resto del arco político bonaerense espera su decisión. La reimplementación de las colectoras no solo ordenaría las disputas internas, sino que también podría consolidar un nuevo mapa electoral en el territorio más importante del país.
