Axel Kicillof prevé aumentar el Impuesto Inmobiliario hasta un 200 por ciento para el año que viene. El ajuste, que incluirá también otros tributos, estará incluido en el proyecto de ley Fiscal que ingresará hoy a la Legislatura.
De acuerdo a lo que trascendió en diversas fuentes, para el caso del Inmobiliario
se establecerán topes progresivos de crecimiento del gravamen respecto al año
anterior, los cuales son ascendentes a mayor patrimonio. Así, el 90% de los
contribuyentes tendrán aumentos iguales o menores al 200%. “Si tenemos en
cuenta que la inflación acumulada entre enero 2023 y febrero 2024 se proyecta
en más del 300%, la mayor parte de las partidas tendrán aumentos por debajo de
la inflación”, añadieron.
En forma paralela, Kicillof busca revivir el pedido de endeudamiento que
naufragó por diferencias con la oposición hace apenas dos semanas en la
Legislatura. Y en busca de recursos frescos frente a un escenario de ajuste y
atender vencimientos de deuda, activó las gestiones en busca de que la
autorización sea aprobada la semana que viene por las dos cámaras.
El encargado de retomar las negociaciones fue el ministro de Economía, Pablo
López. Sentados del otro lado de la mesa estuvieron diputados y senadores del
PRO y del radicalismo, entre ellos, Diego Garciarena, Agustín Máspoli, Agustín
Forchieri y Alejandro Rabinovich. También, los intendentes Maximiliano
Suescun (radical de Rauch) y Diego Valenzuela, alcalde macrista de Tres de
Febrero.
Como está confirmado que la Provincia terminará prorrogando el Presupuesto
2023, lograr que el capítulo del endeudamiento se apruebe lo antes posible es
central para Kicillof. Por eso, la autorización inicial que se había previsto en
hasta 150 millones de dólares (se tomará en pesos), sería sensiblemente superior:
hasta 1.800 millones de dólares. Son fondos esenciales como para buscar tapar
baches profundos: vencimientos de deudas, la cobertura de parte del histórico
déficit del Estado provincial y mitigar en parte la baja de recursos federales por el
ajuste que ya anunció el presidente Javier Milei.
Se trata de un debate que, de alguna forma, anticipa la discusión por los números
de la Provincia que habitualmente se analizan con el Presupuesto.
Habrá otro asunto relacionado con los anteriores: una prórroga de las
emergencias que le permitirá al Gobernador manejar partidas con mayor
libertad. La misma facultad tendrá al prorrogar el Presupuesto vigente.
La negociación no asoma fácil, pero las necesidades financieras acorralan por
igual a oficialistas y opositores. Como las penurias llegan a todas las playas, en el
gobierno bonaerense creen que finalmente cederá la resistencia, en particular, laque puso el PRO para aprobar aquél endeudamiento original.
La oposición aún no elaboró un pliego de condiciones para darle vía libre a los
proyectos. Sus votos son clave en ambas cámaras para conseguir los dos tercios
necesarios para sancionar el endeudamiento. De todas formas, se descuenta que
el pago de las deudas que la Provincia mantiene con los municipios estará al tope
de las exigencias. Serían unos 7 mil millones de pesos al mes de octubre.
También, la garantía de que se constituya un fondo para financiar obras en las
comunas.
