En un recinto donde parecía imponerse el espectáculo de la grieta, Avancini propuso algo distinto: conciencia institucional y responsabilidad ciudadana. “La confirmación de la sentencia es un espejo que nos obliga a mirarnos como sociedad”
Durante la sesión de ayer del Honorable Concejo Deliberante de Tigre, el concejal de La Libertad Avanza oficial, Diego Avancini, volvió a marcar la diferencia con una intervención de alto contenido político e institucional.
En medio del cruce entre la concejal de Unión por la Patria, Sandra Rosi -quien repudió la condena a Cristina Kirchner- y Sofía Bravo, concejal del armado paralelo de LLA en Tigre, quien celebró el fallo, Avancini desactivó el enfrentamiento y puso sobre la mesa una reflexión de fondo: “Realmente no hay nada que festejar ni repudiar cuando una expresidenta es condenada por encabezar un sistema de corrupción organizada en el ejercicio de su mandato”.
En un recinto donde parecía imponerse el espectáculo de la grieta, Avancini propuso algo distinto: conciencia institucional y responsabilidad ciudadana. “La confirmación de la sentencia es un espejo que nos obliga a mirarnos como sociedad”, expresó, aludiendo a una autocrítica colectiva que trascienda banderías partidarias.
Y con una frase que incomodó a más de uno, agregó: “Los liderazgos no surgen de la nada: son legitimados en las urnas, sostenidos en el tiempo y muchas veces blindados por un entramado social y hasta mediático formando un combo que termina potenciando una militancia extremista que de uno y otro lado nunca es buena”.
Pero lo más relevante fue que Avancini fue el único concejal que no cayó en el juego de los extremos. Mientras unos discutían a favor o en contra del fallo judicial, él fue quien centró el foco en lo verdaderamente importante: el vecino. “Estamos en estas bancas para dar respuestas, no para discusiones bizarras. Porque lo único que va a mejorarle la vida al vecino es que nos hagamos cargo de los problemas reales”, sentenció marcando una vez más la diferencia, en consonancia con la línea que viene impulsando el presidente del bloque de La Libertad Avanza oficial, Juan José Cervetto.
Su intervención dejó en evidencia a quienes usan el recinto para posicionarse políticamente sin aportar soluciones concretas. “Así no funciona una república, así no se fortalece la democracia”, advirtió.
Avancini alertó sobre el crecimiento de lo que llamó “los extremos ciegos que alimentan el conflicto social permanente y nos alejan cada vez más de la república que queremos”. Una advertencia que resonó fuerte en el marco de una sesión contaminada por disputas ideológicas sin anclaje en las urgencias del vecino.
Lejos de quedarse en la superficie del escándalo mediático, Avancini apeló a una mirada estructural. “Argentina carece de políticas de Estado porque en 40 años de democracia los políticos no han sabido construir consensos básicos en materias que deberían estar saldadas: economía, salud, defensa, educación, seguridad”.
Y denunció la práctica del gatopardismo dentro del propio oficialismo: “No ha logrado barrer con las prácticas ni con personajes que representan la política sucia del pasado y los tenemos adentro, abriendo así la puerta a una peligrosa forma de gatopardismo, donde todo cambia para que nada cambie”.
En sus palabras finales, el concejal fue aún más incisivo, señalando que la crisis es también moral: “Debemos interpelarnos como sociedad cuando ponemos en jaque al sistema de justicia toda vez que sus sentencias alcanzan a alguien de los nuestros, mientras que aplaudimos a ese mismo sistema cuando cae sobre los otros”.
Y fue más allá al cuestionar a toda la dirigencia política: “A la hoy oposición no se le ha escuchado ningún tipo de autocrítica seria. Mientras en el oficialismo vemos recién llegados con pasado kirchnerista relegando a quienes militaron con compromiso y convicción por el verdadero cambio”.
Su mensaje fue contundente: “Esto va mucho más allá de la condena a una líder política. Es un dilema histórico: o nos determinamos de una vez por todas como una verdadera Nación, o nos condenamos eternamente a ser una sociedad fallida que siempre culpa a otros por lo que no se atreve a corregir en sí misma”.
Coherente desde el primer día, Diego Avancini mantiene una línea clara: rendir cuentas, trabajar y escuchar al vecino. Con claridad, valentía y convicción, no solo se consolida como una de las voces más firmes del Concejo Deliberante, sino que ratifica su rol como la espada legislativa de Juan José Cervetto, presidente del bloque oficial de La Libertad Avanza, llevando a cada sesión la bandera de quienes no vinieron a adaptarse al sistema, sino a transformarlo desde sus raíces como exponentes del verdadero cambio.
