Además, el titular de la UFI AMIA, Sebastián Basso, solicitó el procesamiento de diez acusados por el acto terrorista cometido en 1994. Alí Asghar Hejazi, uno de los referentes del régimen islámico y muy cercano al líder recientemente asesinado, fue declarado en rebeldía.
La lista de acusados se completa con los miembros Hezbolá, la organización política y con brazo armado del Líbano. El principal es Salman Raouf Salman, quien dirigió las acciones finales en nuestro país después de ingresar clandestinamente a la Argentina para organizar la llegada, el alojamiento y la huida del escuadrón ejecutor, según se desprende del dictamen fiscal. Él habría operado junto a su hermano, Abdallah Salman, responsable de manejar grandes sumas de dólares destinados a financiar actos ilícitos.
Por último, Hussein Mounir Mouzannar, un comerciante libanés asentado en Paraguay, entregó certificados laborales apócrifos para que Salman Raouf Salman obtuviera una ciudadanía ficticia.
