Los trabajadores de prensa encontraron cajones y lockers abiertos y sus pertenencias revueltas. También faltaron algunos productos de escaso valor. El episodio ocurrió dentro de la sede del Gobierno y generó cuestionamientos por los controles de acceso.
La Sala de Periodistas “Decano Roberto Di Sandro” de Casa Rosada fue encontrada revuelta durante la noche, en un episodio que generó preocupación entre los trabajadores de prensa acreditados. Al llegar al lugar, los periodistas detectaron cajones abiertos, lockers revisados y pertenencias fuera de lugar.
También constataron el faltante de algunos elementos de poco valor, entre ellos paquetes de yerba y cajas de leche. No se detectaron signos de violencia sobre las cerraduras, por lo que todavía no está claro cómo se produjo el ingreso.
Uno de los periodistas acreditados describió la situación a través de las redes sociales y puso el foco en el esquema de seguridad de la sede presidencial.
“Robo a periodistas en Casa Rosada Llegamos a la Sala y estaban abiertos los cajones. Dejaron nuestras pertenencias tiradas. Antes de LLA los acreditados teníamos la llave, abríamos y cerrábamos. Hoy la seguridad está peor que antes.”
El episodio tomó especial relevancia por el lugar donde ocurrió. La sala se encuentra dentro de Casa Rosada y bajo custodia de la Casa Militar, mientras que el acceso al edificio exige distintos controles para quienes trabajan allí.
Los periodistas deben presentar su DNI, pasar sus bolsos por un escáner y atravesar detectores de metales. Además, existe un registro en la comisaría ubicada en el acceso al edificio.
Por ahora, no se estableció quién entró a la sala ni en qué condiciones pudo hacerlo. Tampoco se determinó si se trató de un robo convencional o si existió otra motivación.
Un episodio que vuelve a poner la lupa sobre la relación con la prensa
El hecho ocurrió en un momento de mayores restricciones para los periodistas acreditados en Casa Rosada. Durante los últimos meses, los trabajadores de prensa afrontaron controles más estrictos y limitaciones para circular por distintas áreas del edificio.
Las medidas se profundizaron durante la gestión de Manuel Adorni y continuaron bajo la actual estructura de Comunicación y Prensa, encabezada por Fabián Fernández, junto con el vocero presidencial Adrián Ravier.
En ese contexto, el ingreso a la sede presidencial quedó sujeto a distintos filtros de seguridad. La situación dentro de la Sala de Periodistas ahora abrió un nuevo interrogante: cómo fue posible que alguien accediera a un espacio reservado para los acreditados sin dejar signos de forzamiento.
Los trabajadores de prensa ya tomaron contacto con el área de Comunicación para conocer qué medidas adoptará el Gobierno frente al episodio.
Caputo y otro capítulo de la tensión con los medios
El incidente también coincidió con una escalada de cuestionamientos de funcionarios del Gobierno contra determinados sectores del periodismo.
El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a confrontar con periodistas en los últimos días y planteó la necesidad de una ley que permita establecer sanciones frente a publicaciones que considere falsas o acusaciones que, según su criterio, carezcan de pruebas.
Caputo reaccionó ante una nota sobre los ataques del presidente Javier Milei contra periodistas y medios. El funcionario cuestionó el enfoque de la publicación y escribió en X: “El título debiera ser exactamente el opuesto: ‘Recrudece el ataque DEL periodismo’”.
En otro mensaje, sostuvo que “un sector del periodismo se atribuye el derecho a mentir e injuriar”. También planteó que la Justicia debería intervenir frente a ese tipo de publicaciones.
Ahora, el ingreso a la sala de prensa suma un nuevo foco de tensión dentro de la Casa Rosada, con los periodistas como protagonistas de un episodio cuya autoría y circunstancias todavía permanecen bajo investigación.
