Según explicó el representante especial del PNUD, Jaco Cilliers, la destrucción alcanzó al 84% del territorio, con zonas donde el impacto trepa al 92%. “Hay pocas áreas de Gaza que no hayan sufrido daños por los bombardeos israelíes antes de que entrara en vigor el alto el fuego”, señaló el funcionario, quien advirtió que la crisis humanitaria persiste pese a la tregua.
Fueron cerca de 80 mil toneladas de escombro que se removieron para abrir paso a las calles que estaban cerradas por la propia destrucción de los edificios locales.
A pesar de haber firmado el acuerdo, persiste parte del bloqueo sobre la ayuda humanitaria que debe ingresar a Gaza. Desde la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), la portavoz Olga Cherevko confirmó que Israel permitirá “solo la mitad” de los camiones humanitarios previstos en el acuerdo de alto el fuego, luego de que Hamas incumpliera la entrega de los cuerpos de todos los rehenes.
“Hemos recibido este aviso por parte de las autoridades israelíes. Seguimos instando a las partes a respetar los términos del acuerdo”, expresó Cherevko, quien destacó que en los últimos días ingresaron “miles de toneladas de ayuda”, incluyendo gas doméstico, que no se había logrado introducir durante siete meses consecutivos.
El ingreso permitió reabastecer hospitales, clínicas y panaderías, además de iniciar trabajos para reparar caminos y detectar posibles explosivos.
