El suspendido instructor de San Isidro comenzó a ser juzgado en un Juicio Político en La Plata. Está acusado de integrar una banda junto a policías bonaerenses y narcotraficantes.
El suspendido fiscal de San Isidro Claudio Scapolan comenzó a ser juzgado por un jury en el Senado bonaerense, en La Plata, acusado de haber sido el jefe de una banda que, junto con policías, armaba operativos y extorsionaba a personas siempre relacionadas con casos de narcotráfico.
“Tenemos hoy una causa de enorme resonancia por el daño a la imagen de la Justicia por la magnitud de las conductas denunciadas”, afirmó el fiscal general de Pergamino, Mario Gómez, en su rol de acusador.
“Scapolan tuvo un rol preponderante en una asociación ilícita dedicada a la extorsión y amenazas”, sostuvo el fiscal Gómez, mientras el acusado anotaba todo lo que iba diciendo. Gómez recordó que en el operativo “Leones Blancos”, de 2013, “se robaron hasta el motor del portón de la quinta de Moreno” en la que vivían los narcos.
En ese operativo se secuestró casi media tonelada de cocaína, mientras que entre 520 o 560 kilos de esa droga fueron robados por los uniformados a cargo, según definió la acusación.
Ese procedimiento se denominó así por las estatuas que adornaban la entrada de la propiedad. Fue el 28 de diciembre de 2013 y resultó en el secuestro de media tonelada de cocaína de una combi que había salido de la quinta y seguida por la Policía que -sostuvo- había llegado a los traficantes gracias a una llamada anónima.
Pero nada era como se dijo. La llamada anónima no había existido y, según el Tribunal Oral Federal N° 5 de San Martín, que hizo el juicio del caso en agosto de 2016, todo fue una maniobra armada por los policías y el fiscal que, además, ni siquiera eran de la jurisdicción: los policías eran de Narcotráfico Quilmes y el fiscal, Scapolan. Todo terminó anulado.

LA DEFENSA DE SCAPOLAN
La defensa del suspendido fiscal de Delitos Complejos, a cargo de Luciano Locatelli, advirtió a continuación que el proceso “es nulo porque el jury fue recusado” y lo consideró “absurdo”.
Para argumentarlo, hizo referencia al fallo de la Sala I de la Cámara Federal de San Martín que el 15 de junio de 2020 revocó el procesamiento por asociación ilícita que pesaba sobre Scapolan.
QUÉ DIJO LA JUEZA ARROYO SALGADO
Después de la exposición de Domínguez -quien tuvo varios cruces con el abogado defensor y con el propio Scapolan- fue el turno de Arroyo Salgado, quien llevó adelante la investigación y el preocesamiento. “Scapolan actuaba fuera de su jurisdicción al frente de la UFI de Delitos Complejos designado por el fiscal Julio Novo. Era como un forum shopping”, advirtió.
Además, la exesposa del fiscal Alberto Nisman sostuvo que “se apropiaban de cargamentos” y “extorsionaban a personas imputadas”.
Según Arroyo Salgado, “los narcos sabían que podían contar con esta UFI de Delitos Complejos”. Y remarcó: “Llevo 17 años como jueza federal, en esta causa me apartaron y fue inédito porque nunca me habían apartado antes. Fue inédito en mi carrera. Mi recusación fue un trámite sui géneris”.
“Los funcionarios estaban designados para luchar contra el narcotráfico y en lugar de eso hicieron uso y abuso de las herramientas a su alcance para llevar adelante conductas de tráfico”, remató.
EL JURY DE ENJUICIAMIENTO
El jurado está presidido por la presidenta de la Cámara Primera en lo Civil y Comercial de La Plata, Ana María Bourimborde, ya que los jueces de la Suprema Corte y de Casación se excusaron por haber intervenido en alguna etapa del proceso.
Además, lo integran los conjueces legisladores Juan Pablo Allan (senador por Juntos), Daniel Lipovetzky (diputado por Juntos), Walter Carusso (diputado por Espacio Abierto Juntos), Sofía Vannelli (senadora del Frente Renovador) y María Eugenia Brizzi (diputada por Juntos) y los conjueces abogados Carlos Valdez, Héctor Mendoza Peña, Carlos Garavaglia, José Manuel Del Cerro y Juan Emilio Spinelli.
