El parlamentario del Mercosur presentó dos proyectos para reafirmar el rol estratégico del sector nuclear y rechazar las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump. “Implica una regresión en términos de soberanía energética”, advirtió sobre la privatización de Nucleoeléctrica Argentina.
El representante argentino ante el Parlamento del MERCOSUR, Gustavo Arrieta, impulsó dos iniciativas en el ámbito regional con un mismo eje: la defensa de la soberanía nacional. Por un lado, presentó un proyecto para que el bloque declare de interés regional el desarrollo nuclear argentino. Por otro, propuso una declaración de repudio frente a las expresiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien acusó de ejercer una “inaceptable injerencia” en los asuntos internos del país.
El primer proyecto se centró en la situación de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA), luego del decreto del Poder Ejecutivo que autorizó la privatización parcial de hasta el 44% de sus acciones. Arrieta sostuvo que esa decisión “implica una regresión en términos de soberanía energética”, al desmantelar una estructura construida durante décadas con inversión pública y conocimiento nacional.
En su exposición ante el Parlasur, el parlamentario señaló que la empresa estatal representa “un modelo exitoso de soberanía tecnológica”, con capacidad para diseñar y operar centrales nucleares de uso pacífico bajo los compromisos internacionales asumidos por el país. Además, destacó el entramado institucional que sostiene al sector, compuesto por la CNEA, INVAP, la Autoridad Regulatoria Nuclear, universidades y pymes tecnológicas, y alertó que su debilitamiento podría afectar capacidades científicas y productivas únicas en la región.
El texto presentado exhortó a la Argentina a mantener el carácter público, no enajenable y estratégico de sus recursos nucleares. También pidió que toda medida que involucre activos de esa naturaleza sea sometida a debate democrático y consulta pública, en resguardo del interés nacional y regional.
La propuesta buscó que el Parlamento del MERCOSUR reconozca el desarrollo nuclear argentino como una contribución esencial al fortalecimiento de la soberanía energética, la integración productiva regional y el desarrollo científico-tecnológico del bloque.
En paralelo, Arrieta elevó otro proyecto que apuntó a repudiar la injerencia de Estados Unidos en la política argentina. La iniciativa respondió a declaraciones de Donald Trump, quien habría condicionado el apoyo financiero de su país al resultado de las elecciones legislativas, y a los dichos del secretario del Tesoro, Scott Bessent, sobre la relación de cooperación entre la Argentina y China.
El documento calificó esas manifestaciones como una “amenaza directa a la autodeterminación argentina”, y denunció que reavivan “la lógica de la Guerra Fría”, al desconocer los vínculos soberanos entre los países del sur. Arrieta pidió que el MERCOSUR reafirme los principios de soberanía, no intervención y respeto mutuo, pilares fundacionales del bloque regional.
En su articulado, el proyecto estableció el más enérgico repudio a las expresiones del mandatario estadounidense y rechazó cualquier forma de condicionamiento externo sobre los procesos democráticos de la región. También convocó a los gobiernos y parlamentos del bloque a defender la democracia y el derecho de los pueblos a decidir sin presiones externas, consolidando al MERCOSUR como una zona de paz y respeto mutuo.
Si el Parlasur aprueba ambas iniciativas, el organismo regional adoptará una posición de firme respaldo a la autonomía argentina frente a los intentos de privatización de sectores estratégicos y a las presiones de las potencias extranjeras, en un escenario internacional cada vez más disputado.
