El plantel realizó trabajos suaves mientras que Di María se entrenó de forma diferenciada a la espera de recuperarse de su contractura para el sábado.
Tras la clasificación a octavos de final frente a Polonia el seleccionado nacional se entrenó a puestas cerradas pensando en el partido del sábado a las 16hs. frente a Australia. Argentina tendrá de esta manera un jueves distendido entre el entrenamiento y las actividades planeadas para después donde se espera un asado por la noche.
Como todos los entrenamientos post partido, el equipo titular de la selección hará un regenerativo para alivianar cargas, tomando en cuenta el calendario acotado dispuesto para el torneo. Además, después del entrenamiento los jugadores tendrán un encuentro con sus familiares como viene sucediendo en los últimos días y por la noche habrá un asado para el plantel.
Una de las preocupaciones del cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni era por el físico de Ángel Di María, quien fue reemplazado a los 70 minutos del partido frente a Polonia. El zurdo tiene una sobrecarga en el cuádriceps derecho, pero es una incógnita su podrá estar presente en el trascendental duelo ante Australia por los octavos de final.
Fideo entrenará de manera diferenciada durante la práctica de hoy y junto al cuerpo médico tratarán de hacer todo lo posible para poder ser de la partida en el choque de este sábado.
En conferencia de prensa el entrenador argentino manifestó su preocupación por los tiempos entre partidos, ya que el sábado tendrá un nuevo duelo decisivo. “Me parece una locura jugar dentro de dos días y un poco más cuando somos primeros del grupo. Mañana ya es jueves y al otro día es preparar el partido y ya está. No están dadas las condiciones, pero bueno, es para los dos equipos igual”, expresó en conferencia de prensa el DT.
