viernes 24 de julio, 2026

  • Inicio
  • Municipios
  • Politica
  • Economia
  • Mundial 2026
  • El Mundo
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Ciencia y Tecnología
  • Opinion
Aquel hombre que estuvo en las horas más difíciles
Opinion

En medio de la crisis de 2001, Bergoglio, entonces arzobispo de Buenos Aires, asumió un rol clave en el llamado Diálogo Argentino, que buscó consensos para salir del abismo. Y mostró en aquellos días atributos que ahora lleva a Roma.

COMPARTIR

18 marzo, 2013 43

Por Eduardo Duhalde, para Diario La Nación

Los seres humanos somos distintos y reaccionamos de manera diferente. Ante la extraordinaria noticia que recibimos el miércoles pasado, luego de rezar por él tal como nos lo solicitó y de sentir el bienestar de su ecuménica bendición, me llené de recuerdos. Recuerdos de tiempos difíciles, de aquellos días calientes y decisivos en que asumí la responsabilidad de hacerme cargo de la primera magistratura del país. Es verdad: salimos adelante todos los argentinos, en lo que creo la historia considerará como una de nuestras mayores epopeyas colectivas. Pero hubo figuras providenciales en ese rescate, personalidades gigantescas que, evitando modestamente ocupar el centro de la escena, fueron determinantes para que no cayéramos en la disolución social, que por entonces era un riesgo real y cercano. Aquel hombre, Jorge Bergoglio, fue uno de ellos.

Ya desde antes de que se produjeran los trágicos sucesos de fines de 2001, la Iglesia Católica argentina venía promoviendo un diálogo que alejara las peores sombras que se cernían sobre nosotros. A la par de algunos fundamentalistas, no faltaban hombres de disposición abierta en el gobierno de entonces, pero la dinámica ciega de las políticas implementadas impedía toda posibilidad de una concertación. Sobrevino la hecatombe. Y cuando nadie daba un céntimo por nuestra gestión, la Iglesia Católica argentina, su Episcopado, insistió en la posibilidad de hallar juntos una salida. A la par de los funcionarios gubernamentales y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), los prelados católicos motorizaron lo que se llamó el Diálogo Argentino. Aquel hombre estuvo entre los más resueltos promotores de la iniciativa; por su preeminencia natural entre sus pares, su actitud fue de una importancia incomparable.

Mientras el gobierno a mi cargo sobrevivía, el Diálogo Argentino fue incorporando nuevos interlocutores, ampliando sus miras y transformándose en una usina programática. Se establecieron bases claras para los indispensables consensos; se abordaron y propusieron soluciones transitorias y a más largo plazo para problemáticas tan diversas como la de la salud, la reforma política, la sociolaboral y el funcionamiento de los tres poderes del Estado. Conscientes de estar al borde del abismo, desde la sociedad se daban estos pasos para rescatar la institucionalidad acosada por sus propias falencias y por la ira popular. Dentro de una cantidad de actores empeñados en que nuestra sociedad volviera a ser tal, se destacaba la comprometida actitud de nuestra Iglesia Católica; no por casualidad, los múltiples encuentros del Diálogo se iniciaron en un ambiente tan sacro como bello: el de los patios de la iglesia de Santa Catalina de Siena, en pleno corazón de Buenos Aires.

Si bien el Diálogo Argentino contaba con el apoyo y participación de toda la Iglesia Católica, con su Episcopado al frente, la convincente voz de orden la llevaba aquel hombre: fue él quien movilizó para la causa del Diálogo a los miles de sacerdotes y laicos que participaron. Pese a los múltiples cuestionamientos que recibió -y que todavía pueden formulársele, pues nada entonces podía ser perfecto-, pese a las dificultades que encontramos para su implementación, la medida más impactante resuelta en el ámbito del Diálogo Argentino fue el lanzamiento del Plan Jefes y Jefas de Hogar sin ingresos, que en poco tiempo llegó con un pedazo de pan a los más postergados. Porque, entonces, y aquel hombre lo comprendía, de lo que se trataba era de parar el hambre. Hambre, en la tierra de los argentinos.

Había algo especial en aquel hombre de criterios amplios como para comprender posiciones diferentes, de una vasta cultura ocultada por su modestia. Dotado de una excepcional inteligencia y una memoria prodigiosa, se expresaba con la sencillez del hombre de a pie, o mejor diré, del hombre que siempre prefirió moverse en subte o tren pese a tener a su disposición los lujosos automóviles oficiales. No era, sin embargo, un tibio: podía exaltarse al hablar de los fariseos de “la ciudad corrupta”, que se había vendido al hedonismo y entregado al juego sin detenerse a reflexionar en que, de ese modo, se destruía a la familia y se disolvía la condición de ciudadano. Nadie como él para expresar la preocupación por nuestros jóvenes y su problemática, signada por la falta de educación y posibilidades laborales; o cambiábamos esas condiciones o, aquel hombre nos lo advertía, clausurábamos nuestro futuro. Ese compromiso fue el que lo llevó a elevar su voz cuando la tragedia de Cromañón: clamó en el desierto ante esa innecesaria ofrenda juvenil.

Aquel hombre era un pastor espiritual que no hesitaba en mencionar los problemas materiales; constructor de ciudadanía integral, nunca dudó en dar sabios, oportunos y a veces duros consejos al poder terrenal. No era un indiferente político: como millones de argentinos, pero con mayor claridad que la mayoría de nosotros, se sentía completamente identificado con la causa de la justicia social. De allí que, para asombro de los bien pensantes a los que repele bajar al fango del que también está compuesta nuestra vida social, con frecuencia diera misa a cielo abierto en la Plaza Constitución; su auditorio eran los marginados de todo tipo, aquellos que no encuentran lugar salvo en un corazón alumbrado por todo el amor que se condensa en el sacrificio de la Cruz.

Recuerdo alguna carta recibida de aquel hombre; al rememorarla, me impactan las palabras con las que la cerraba: se ponía a mi disposición, pero me pedía que rezara por él y, a su vez, rogaba que Jesús me bendijera y la Virgen Santa me cuidara. No creo que su pedido fuera formulismo circunstancial, dado que ahora le pidió a cientos de millones de fieles que hicieran lo mismo: antes de otorgarles su bendición, antecediéndola -como en el caso de la carta-, les solicitó que oraran al Señor por él, para que lo iluminara.

Aquel hombre, el cardenal Jorge Bergoglio, es hoy Francisco, sumo pontífice de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana. Pesa sobre sus hombros la enorme tarea de conducir a la grey católica, y quizás también carga con la mayor responsabilidad humana: la voz del papa importa a todo el mundo, en especial a los hombres de buena voluntad, cualquiera sea su credo religioso.

Es un hombre de esta tierra argentina, es un latinoamericano; podemos confiar en que guarde en su corazón un lugar para los más cercanos entre todos los suyos, que hoy son millones.

Yo sigo recordando: cuánta calma me transmitió en aquellos aciagos momentos, cuánta generosidad para con aquellos a los que nos tocó gobernar, cuánta conmiseración por sus hermanos más sufridos. Y en nombre de esos recuerdos sobre aquel hombre, me permito transmitir a mis compatriotas mi absoluta creencia en que el nuevo representante de Dios en la Tierra es garantía de humanidad, de una humanidad que, sin dejar de serlo, no olvida elevar sus ojos a lo divino.
 

Comentarios

comentarios

Municipios

Ciudad de Buenos Aires La Plata

Primera Sección

Campana Escobar General Rodríguez Hurlingham Ituzaingo José C. Paz Luján Malvinas Argentinas Merlo Moreno Morón Pilar San Fernando San Isidro San Martín San Miguel Tigre Tres de Febrero Vicente López

Tercera Sección

Almirante Brown Avellaneda Berazategui Cañuelas Esteban Echeverría Ezeiza Florencio Varela La Matanza Lanús Lomas de Zamora Magdalena Quilmes

Cuarta Sección

Alberti Bragado Carlos Casares Carlos Tejedor Chacabuco Chivilcoy Florentino Ameghino General Arenales General Pinto General Viamonte General Villegas Hipólito Yrigoyen Junín Leandro N. Alem Lincoln Nueve de Julio Pehuajó Rivadavia Trenque Lauquen
ULTIMAS NOTICIAS
Marcela Pagano respondió a la congresista estadounidense por sus dichos sobre Argentina: «Nunca colgamos un cartel de ‘solo blancos’»
Nacional

COMPARTIR

23 julio, 2026
Jorge Macri abrió la puerta a un acuerdo electoral con LLA de cara a 2027
Ciudad de Buenos Aires

COMPARTIR

23 julio, 2026
El consumo masivo suma siete meses de caída: en junio bajó casi 3%, pese al Mundial
Economia

COMPARTIR

23 julio, 2026
Caputo visitó La Rural y desactivó expectativas de nuevas bajas de retenciones: “Los anuncios ya se hicieron”
Politica

COMPARTIR

23 julio, 2026
Vacaciones de invierno en Ituzaingó: una agenda gratuita para que todas las familias puedan disfrutar
Ituzaingo

COMPARTIR

23 julio, 2026
Leo Grosso: «San Martin no puede seguir siendo el basurero del conurbano»
San Martín

COMPARTIR

22 julio, 2026
Repetto y Olivera delinearon el armado territorial de LLA en Pilar: «Estamos trabajando desde hoy para construir el triunfo»
Pilar

COMPARTIR

22 julio, 2026
Guillermo Moreno encabeza un nuevo plenario en el conurbano: ¿Qué pretende?
Lanús

COMPARTIR

22 julio, 2026
Kicillof retoma su agenda en la Provincia con una recorrida por cuatro municipios bonaerenses
Provincial

COMPARTIR

22 julio, 2026
Ghi presiona por la Policía Municipal y advierte que avanzará por decreto si el Concejo demora el proyecto
Morón

COMPARTIR

22 julio, 2026

Encuesta

No hay encuestas en este momento.
Contacto Quienes somos
©2026 LA NOTICIA WEB | 2021 Todos los derechos reservados