El Intendente logró su objetivo. Concejales afines históricos, aliados y recién llegados, se las arreglaron para llegar al número de manos necesarias y así aprobarle sus números.
Sobre 20 concejales presentes al momento de la votación, 14 lo hicieron por la afirmativa, incluidos Ruiz, Battaglia y Chaher. Hubo 2 abstenciones de Unión – PRO (Buonsante y Torres) y por la negativa votaron Bernasconi, Fernández, Hamm y Moreira. Bustos y Mellea, que se retiraron antes, ya habían adelantado su voto negativo. Estuvieron ausentes Liberatore y Gallino Fernández, del Frente para la Victoria
El martes 10 de junio a las 14 horas tuvo lugar la sesión en el Concejo Deliberante donde se trató la Rendición de Cuentas y compensación de gastos y excesos de la gestión de Ricardo Ivoskus durante el año pasado. El Intendente logró su objetivo. Concejales afines históricos, aliados y recién llegados se las arreglaron para llegar al número de manos necesarias para aprobarle sus números del año 2007.
De la sesión se ausentaron la edil kirchnerista, Liliana Liberatore, presidenta del bloque del Frente para la Victoria–quien hasta ayer dudaba qué hacer con su voto y el doctor Roberto Gallino Fernández, compañera de bancada.
Sobre 20 concejales presentes al momento de la votación, 14 lo hicieron por la afirmativa, incluidos Ruiz, Battaglia y Chaher. Hubo 2 abstenciones del bloque Unión - PRO (Buonsante y Torres) y por la negativa votaron Bernasconi, Fernández, Hamm y Moreira. Bustos y Mellea, que se retiraron antes, ya habían adelantado su voto negativo.
Se informó que la recaudación 2007 fue casi de 215 millones con un presupuestado 231 millones (incluidos fondos coparticipables y cuentas con afectación)
El oficialismo remarcó que el resultado de 2007 fue equilibrado. Y que existió un superávit de ejercicios anteriores de 6 millones. La deuda total del pasivo municipal al cierre de ejercicio rondaba los 35 millones , 5 millones próximos a prescribir .
La mayor compensación de partidas tuvo que ver con el saldo deficitario del Concejo cuando Chaher era su presidente: 600 mil pesos.
Cinthia Nikolov, presidenta de la comisión de Hacienda fundamentó su exposición, al señalar que “determinadas cantidades de cuentas que no se pagan efectivamente en diciembre, comedores, medicamentos, los insumos del hospital, siguen necesitándose en enero, febrero, marzo, cuando este compromiso se tomó en septiembre, octubre del ejercicio anterior, por lo cual se abona el año siguiente, pero pertenece a este ejercicio.
Respecto a las cuentas con afectación integran el presupuesto, es una decisión política del Ejecutivo. Esta gestión cumplió con el principio rector.
En su momento fue un tema de campaña las bananas, pero en los últimos años en vez de comprar bananas compramos 33 patrulleros”.
Por su parte, la ivoskista Olga Centurión defendió “la transparencia del ivoskismo”, al mencionar que no hubo razones de fondo para las negativas, ni tampoco denuncias de malversación. “Me voy orgullosa de pertenecer a este interbloque, la oposición no tuvo argumentos”, agregó eufórica.
En general hubo muy poco debate, realizado ante una discreta cantidad de público – segundas y terceras líneas del Departamento Ejecutivo, entre ellos se pudo ver al Lic. Daniel Abruzzese, Estaban Casaburo y al director de Prensa, Julio Guianze, hacia quien dos ediles de la oposición dirigieron gran cantidad de “dardos”, cuestionándole la forma en que gastó en Publicidad y Propaganda durante el año pasado.
Por ejemplo, Ricardo Torres comparó cuánto se le paga a Huella y La Ciudad por una pauta en relación con el suplemento zonal de Clarín ($11 mil) sin analizar sus respectivas tiradas de ejemplares. Señaló que el mensuario oficialista “La Brújula”, el 28 de diciembre recibió dos facturas que sumaban $17 mil.
Desde el bloque oficialista indicaron después que lo de Clarín respondió al aviso de tres meses.
Hugo Bernasconi fue uno de los que más pidió la palabra. Ratificó que es verdad que nadie denunció ilícitos, y que si así fuera tendría que intervenir el Tribunal de Cuentas.
“No me gusta la forma en que gasta, no me gusta este gobierno”, remarcó. Al tiempo que también objetó el dinero por publicidad oficial que recibió “La Brújula” en comparación con otras publicaciones.
Minutos después, el propio Director de Prensa del Ejecutivo, se encargó de explicar que Bernasconi confundía el monto total de una orden de compra trimestral con una factura mensual.
Antes, en el recinto, Daniel Ivoskus, ya había salido a cruzar al abogado. “A veces uno no sabe si es falta de voluntad o desconocimiento, por ejemplo, el concejal Bernasconi que hacía referencia a la política comunicacional del gobierno municipal, donde es importante cuando uno opina sobre determinados temas no tirar números al voleo. Creo que eso genera confusión.
Claramente habló muy bien de la partida municipal para publicidad y propaganda, que es de casi 500 mil pesos, lo importante es ver qué contiene esa partida, tiene publicidad gráfica, radial, televisiva, la página web institucional, agencias de noticias. Y también hablaba de la pauta de un municipio vecino, San Isidro, donde mencionaba 76 mil pesos de la pauta de todos estos conceptos, que es de más de un millón y medio. Esa intención de querer confundir no le hace bien a la discusión, seguramente será porque tiene falta de información.
Dice : “ no me gusta cómo gasta en términos de política comunicacional, creo que hace menos de un año el concejal Bernasconi se precandidateaba a intendente y trató de hacer una campaña comunicacional según sus propias recetas, y creo que no le fue muy bien. Bernasconi le contestó que él usó fondos propios.
El concejal justicialista José María Fernández generó cierta polémica cuando cuestionó la utilidad que le da la Cámara Económica Sanmartinense a los recursos que recibe de la comuna por el 1 % de la tasa de seguridad e higiene, en función de la Epsam. Señaló que “el dinero es utilizado en publicidad”. Y destacó que “no está en desacuerdo con la exposición”.
Por lo que el hijo del intendente le contestó: “hablamos de la ordenanza del 1% con respecto a la discusión de la exposición, reconociendo el efecto de la muestra, pero sí advirtiendo sobre los usos en la comunicación y difusión. Esta ordenanza es del año 92, justamente no durante este gobierno, que se hicieron algunos pagos altos, por los que nunca hubo rendición de cuentas de los gastos que se hicieron hasta el 94. Se cuestiona el destino de los fondos que utiliza la CES, la difusión de la exposición se cuantifica en los resultados y en expresiones de sectores de la oposición donde hacen un reconocimiento a la muestra. Esto no es por obra y gracia de que el 9 de julio nevó en San Martín, sino que hay un trabajo”.

