Aunque la notificación aún no llegó a los contrayentes, desde la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans adelantaron que actuarán para que el fallo no quede firme. A su vez, la abogada de la pareja estimó éste “podría llegar a ser un prevaricato, al violar las normas del debido proceso”.
La alegría duró poco para Damián Bernath (39) y Jorge Salazar Capón (43), quienes contrajeron casamiento el último miércoles, en Capital federal. El juez en lo Civil Félix Igarzábal ordenó ayer anular el acta matrimonial - a partir de la presentación de un particular - por entender que la unión contrarió el artículo 172 del Código Civil, que sostiene que para la existencia de un matrimonio es indispensable el consentimiento de hombre y mujer.
Si bien hasta ayer la notificación del fallo solamente había llegado al Registro Civil porteño, desde la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans ya anunciaron que harán una apelación.
La titular de la entidad, María Rachid, informó que “es una barbaridad lo que está haciendo este juez”, quien como medida cautelar determinó la suspensión del acta de matrimonio y la devolución de la libreta entregada a la pareja. La activista también mencionó que “vamos a apelar, el fallo no va a quedar firme y el matrimonio va a continuar en pie”.
Consultado el procurador general de la Capital, Ramiro Monner Sans, sobre si el gobierno porteño apelaría, el funcionario explicó que antes de decidirlo debía recibir el expediente. Por otra parte, la abogada Florencia Kravetz, patrocinante de Bernath y de Salazar Capón, dijo que sus clientes tampoco habían sido notificados, “hasta que no estén la notificación formal y la sentencia firme, no se puede ni suspender el acta ni devolver las libretas. Por mi parte, considero que este fallo podría llegar a ser un prevaricato, al violar las normas del debido proceso”.
Para lograr casarse, los novios acudieron a la justicia en lo contencioso administrativo porteña y fueron habilitados a contraer matrimonio por la magistrada Elena Liberatori, que entendió que no hay impedimento en el Código Civil para los matrimonios del mismo sexo, ya que “no ofenden al orden y a la moral pública ni perjudican a un tercero”.
Bernath y Salazar Capón constituyeron el primer matrimonio entre dos hombres en la Capital y el segundo en el país. Los primeros homosexuales en casarse en la Argentina fueron Alex Freyre y José María Di Bello, que luego de una polémica judicial en la ciudad recurrieron al Registro Civil de Ushuaia, con el visto bueno de la gobernadora Fabiana Ríos.

