Boca presentó en forma oficial a Ander Herrera, el futbolista español que se animó a cruzar el Atlántico para probar su jerarquía en el fútbol argentino y darse el gusto de vestir la camiseta del club que se declaró hincha desde hace años.
«Tengo una carrera dilatada en esto del fútbol y llega un momento en que uno piensa que el final no está tan lejos. Ya he cumpido algunos sueños, representé a mi país, jugué en grandes equipos, y ahora tengo la posibilidad de jugar en el club más grande de Sudamérica y de los más grandes del mundo, porque además de que me gusta el fútbol soy futbolero, como dicen acá, y tiene una afición única. Tenía muchas ganas de cumplir este sueño», comentó Ander.
Y luego agregó: «Hace unos meses hablé con alguien y le dije que si salía esta oportunidad que le diera para adelante. Quería terminar mi carrera y decir que jugué en Boca. Hay pocos clubes que generan ese prestigio, sólo te lo dan Real Madrid, Bayern Múnich y Manchester United… Lo contractual fue lo de menos».
El ex Athletic de Bilbao ya tuvo su debut oficial en la goleada 5-0 de Copa Argentina y pudo mostrar su fino estilo sobre el mediocampo del equipo de Fernando Gago, más allá de la exigencia que representó Argentino de Monte Maíz.
Herrera, llamado «piquito de oro» en su país por su capacidad a la hora de expresarse y responder preguntas, hizo honor al apodo en su estreno con la prensa argentina, apelando a palabras, reflexiones y tonos poco frecuentes en el ambiente futbolero. En un momento, por ejemplo, invitó a revisar las «hemerotecas» para recordar las veces en las que refrendó su fanatismo por el Xeneize.
Y en el arranque no evitó el tema del momento en el club, la posible llegada de Leandro Paredes. «Me escribió, me felicitó y me habló muy bien de la institución, me resaltó lo importante que es jugar acá», comentó el vasco, sin dar más detalles.