El líder del Partido Obrero advirtió sobre “grandes emprendimientos inmobiliarios como refugio de valor”, contrapuestos a “un agravamiento fantástico del problema de la vivienda para masas de trabajadores”. Y utilizó como ejemplo al distrito. Lo acompañaron Ramiro Tissera y Federico Decoppet, precandidatos locales, quienes plantearon críticas al metrobús y al centro universitario, entre otros puntos.
Como parte de su campaña por la presidencia, el líder del Partido Obrero, Jorge Altamira, recorrió este martes Vicente López, acompañado por dirigentes locales del Frente de Izquierda. El espacio -que según indicó Altamira se presentará en unos “100 distritos” de la Provincia de Buenos Aires- llevará en el terreno local a Ramiro Tissera y Federico Decoppet como precandidatos a intendente y primer concejal respectivamente.
Consultado en rueda de prensa acerca de su visión sobre la realidad municipal, Altamira aseguró: “Si vamos a lo esencial, no hay diferencia entre La Matanza y Vicente López: en el país se está desenvolviendo una polarización social negativa, donde hay grandes emprendimientos inmobiliarios, gran parte de ellos como refugio de valor, no como solución para el tema de la vivienda”. Y –agregó- “del otro lado, un agravamiento fantástico del problema de la vivienda para masas y masas de trabajadores”.
“Esta especulación inmobiliaria se hace sin considerar las consecuencias para el desarrollo urbano en general, como lo prueban tendencias a una mayor inundación, acá por ejemplo en Vicente López”, expresó el dirigente del Partido Obrero, quien igualmente definió a la mencionada “polarización social” como un “fenómeno nacional”.
En ese contexto, como “planteo” del Frente, pidió que, una vez “definido el circuito urbano, se reserven zonas para la construcción de vivienda social”. “Tiene que ser una medida del Estado”, insistió Altamira, quien advirtió que “gran parte del plan Procrear va a fracasar por la ausencia de terrenos; si el plan quiere progresar, va a necesitar que se adopten este tipo de medidas”.
A propósito de la presunta tendencia conservadora del electorado en distritos como Vicente López, el precandidato presidencial habló en ese sentido de un “mito muy grande” y aseguró que existe “un empobrecimiento de la clase media”. “Tenemos una gran votación en la clase media”, sector que –según aseveró- posee “problemas sociales que son cada vez más grandes”.
A nivel nacional, no dudó en acusar un “plan para armar una polarización electoral”, a la que definió como “artificial, de figuritas”. Luego de cuestionar la visita de sus eventuales contrincantes (Daniel Scioli, Mauricio Macri y Sergio Massa) al programa de Marcelo Tinelli (para, según sostuvo, “darle el apoyo” a las intenciones de presidir la AFA del conductor televisivo), advirtió que, de haber existido una invitación, hubiera desistido de ir. “De ninguna manera. No puedo empezar una campaña electoral haciendo un show mediático”, indicó. E insistió: “Es gravísimo: tres hombres que quieren dirigir una gran nación van a prestarle pleitesía a alguien que quiere dirigir en términos de negocios la principal institución deportiva de este país, sabiendo todo lo que encubre con esa política de negocios”, entre los que mencionó a “las barrabravas”, “el vinculo con los punteros” y hasta “el narcotráfico”.
En cuanto a su programa de gobierno, Altamira advirtió que existe un “35 por ciento de precarización laboral” en el país y en ese sentido propuso que “se les dé la facultad a las comisiones para que supervisen todas las contrataciones”. Como “único requisito”, planteó que “estén amparados por el contrato del gremio y no haya flexibilización laboral, y un salario mínimo que no sea el que han establecido, de pobreza, sino al costo de la canasta familiar”. En cuanto a la ANSES, pidió que “establezca el 82 por ciento para los jubilados”.
A su lado, Tissera denunció una “continuidad” entre el ex intendente Enrique García y su sucesor y actual jefe comunal, Jorge Macri, y no dudó en hablar de la “especulación inmobiliaria” en el distrito: “Hoy es cada vez más difícil el acceso a la vivienda por parte de los sectores populares”. En materia de seguridad, sostuvo que en la problemática “están metidos los punteros políticos, la Policía”. “Ante eso, tenemos un énfasis en la organización de la ciudadanía para responder a los problemas de la inseguridad que existe día a día”, agregó.
En tanto, el precandidato a jefe comunal definió al proyecto de metrobús como un “negociado en el cual están metidos los empresarios aliados al poder político” y denunció que “no hay un control de los gastos”. “Mientras desarrollan el metrobús, tenemos la situación de la salud y de la educación”, criticó.
Por último, Decoppet, que en las pasadas elecciones no obtuvo su banca en el deliberativo por 700 votos, se mostró expectante de cara a los comicios y subrayó la posibilidad de ingresar “un bloque del FIT” al Concejo. El dirigente ahondó las críticas a la gestión macrista y, si bien reconoció que desde su espacio no están en contra de “una universidad que sea objetivamente para beneficiar a los trabajadores”, denunció que el flamante centro universitario de Munro ha sido creado “como una caja para recaudar fondos y como un negociado de las contratistas”: “Son todas carreras terciarias. Queremos una universidad que forme, no que baje el nivel de los estudiantes”.
“El metrobús es otra caja y atrás viene el negocio de los parquímetros. Se entierra el viejo proyecto de traer el subte a Puente Saavedra y, con los parquímetros, se entierra el viejo proyecto de estacionamientos subterráneos”, advirtió Decoppet, quien, en esa línea, cuestionó la “depredación del medio ambiente con la tala de árboles” y, por otro lado, “la privatización de la costa”. “No puede ser amparada por un partido que defiende el medio ambiente”, aseveró.
En tanto, advirtió que “la red de cloacas pasa por todo el distrito, pero en los barrios humildes y obreros no se mete”, por lo que –afirmó- “no está orientado ni el presupuesto ni la política para esos sectores”.
