El dirigente del Partido Obrero visitó San Martín el viernes por la noche y habló sobre el conflicto en la empresa. En entrevista con La Noticia Web habló del rol del estado y le pegó a Moyano y el sindicalismo. Criticó a los piqueteros oficialistas y dijo que la crisis siempre la pagan los trabajadores.
El pasado viernes 23 de octubre, pasadas las 19 horas, el dirigente del Partido Obrero Jorge Altamira visitó San Martín para hablar del conflicto en Kraft-Terrabusi. El encuentro fue en Martin de Irigoyen 3179, frente a la entrada de la UNSAM. Antes de disertar frente a un grupo de jóvenes militantes, el referente dialogó con La Noticia Web.
¿DE QUÉ SE TRATA EL CONFLICTO EN KRAFT?
Lo que todos se preguntan es qué está pasando con este conflicto y qué implicancias tiene para el futuro. Es un conflicto donde el gobierno intervino abiertamente, Moyano se metió, hicieron un despliegue del aparato estatal muy grande para domesticarlo. Evidentemente es un conflicto que para el estado tiene una importancia extraordinaria. Hay que analizar lo que buscó el estado una vez que fracasaron las medidas represivas iniciales, ha sido desmantelado el cuerpo de delegados de la Comisión Interna, añadiendo maniobras y presiones de todo tipo. Para el movimiento sindical que se opone a la burocracia, Moyano, y todo eso, representa una divisoria de aguas porque ahora hay una conciencia de que la burocracia va a pelear a muerte contra el desarrollo de este movimiento.
ESTE CONFLICTO MARCÓ LA APARICIÓN DE SECTORES QUE SE OPONEN AL SINDICALISMO TRADICIONAL.
Eso es verdad, pero ese desarrollo ocurre en el país desde hace tiempo, en distintas industrias. A raíz del conflicto quedó al desnudo que frente a la crisis capitalista la burocracia va a defender al capitalista, y va a defender al estado. Este desarrollo de la izquierda en el movimiento obrero y sectores clasistas, tiene una implicancia muy amplia. ¿Con estos métodos, esta comisión interna, etcétera, podemos hacer que la crisis no la paguen los trabajadores? Este es el gran problema que se ha planteado. Y para el estado y el gobierno de Kirchner, salir a pegar. Hay un hecho muy significativo, De Gennaro y Yaski nunca estuvieron en el conflicto de Kraft. Sin embargo se tomaron un avión, hicieron 1.400 kilómetros para apoyar a Milagros Zala, una puntera del gobierno nacional y de Jujuy. ¿Qué logró Milagros Zala, qué representa en Jujuy para que vayan hasta allá y que no lo representa Kraft? Milagros Zala logró acabar con el movimiento piquetero en Jujuy.
HUBO PIQUETES DURANTE EL CONFLICTO QUE FUERON ORGANIZADOS POR SECTORES ESTUDIANTILES QUE NO RESPONDÍAN A NINGÚN PARTIDO.
El piquete es una modalidad de lucha con características internacionales.
ERAN SECTORES INDEPENDIENTES…
El origen del movimiento piquetero es independiente del estado. Kirchner, luego, a través de D`Elía…
NOS HABÍAMOS ACOSTUMBRADO A OTRA COSA…
Claro. Los últimos años, quizás la opinión pública se hizo la idea de que el movimiento piquetero es una parte del movimiento oficial. Pero el origen es independiente del estado, luchó contra De La Rúa y contra Duhalde. Y vino Kirchner y cooptó, corrompió, borocotizó, a algunos de sus dirigentes. Eso no es movimiento piquetero, es grupo de choque del gobierno. El movimiento piquetero tiene que, por definición, luchar contra el gobierno. En este caso se manifestó el movimiento estudiantil, y significa que en ese sector había simpatía por la lucha de clase.
¿QUÉ TAN PARADIGMATICA ES LA RELACIÓN DEL TRABAJADOR CON EL CAPITAL PRIVADO, TOMANDO EN CUENTA A KRAFT? ¿ESTO SE REPRODUCE DE IGUAL MANERA EN TODOS LADOS?
En muchos conflictos el problema es que la patronal quebró. De golpe el trabajador se encuentra ante este problema y piensa que no va a tener trabajo, entonces se ocupan las fábricas. Ahí se plantea el problema de la gestión, de quiénes dirigen, etcétera. Kraft está en plena expansión, y la pregunta es por qué arma una crisis una empresa en expansión. Es decir que bajo la crisis capitalista los obreros sufren con las empresas que quiebran y con las que se expanden. Las que se expanden no pueden hacerlo si no reordenan las relaciones laborales, si no someten a un régimen más severo, porque en la crisis sólo se pueden expandir derrotando a la competencia. Tienen que tener una tasa de beneficio que les banque la lucha contra la competencia. Incluso una empresa en expansión como el monopolio Kraft arma una crisis laboral porque la crisis capitalista, con modalidades diferentes, envuelve a todo el mundo.

